9.2.10

Pies grandes

Pies, manos, piernas... podría ser cualquier parte del cuerpo, pero ha sido cuando le he quitado los calcetines a Ulises cuando he visto lo grandes que tiene los pies.

Al estar todos los días con él se podría pensar que no se ven los cambios, pero de repente me he dado cuenta cómo ha crecido Ulises.

Hace un par de semanas no alcanzaba al mando del aire acondicionado que estaba pegado al mueble del despacho así como tampoco alcanzaba al picaporte de la puerta de casa, pero hoy ya lo hace sobrado.

Cuando duerme y está echado veo que ya no es el bebé de hace año y medio, sobre todo lo noto cuando le tengo que llevar en brazos a la cuna, pues el peso se ha incrementado proporcionalmente con el tamaño.

8.2.10

Problemas de comunicación

Llego a casa y Ulises me empieza a contar su día. Intercalo alguna palabra y sigue contando, pues cuando la única función que usa es la enunciativa es suficiente con un pequeño feed-back.

Sin embargo ayer por la tarde Ulises estaba pidiendo algo, y ante la falta de respuesta insistía en ello hasta la desesperación. Por desgracia el nivel de comprensión de papá y mamá no está al nivel del vocabulario de Ulises, con lo que pasó el día sin que supiéramos que quería Ulises.

Pero vamos aprendiendo a decir palabras como nata (galletas), tana (pan) o bata (boca).

5.2.10

Tirando el pañal

La rutina de cambiar el pañal lleva siendo similar desde que Ulises nació, aunque indudablemente con mayor dificultad ahora pues hay que esquivar unas patadas que ya no son inocuas.

La actividad de Ulises en el proceso se limita (o debería limitarse) a estarse quieto, sin embargo ayer tomó parte en el asunto, pues cuando mamá lo bajó del cambiador Ulises cogió su pañal del sofá donde previamente lo había dejado mamá, se lo llevó a la cocina y esperó a que mamá abriera la puerta del cubo de la basura para dejar allí el pañal sucio.

¡¡¡ Espectacular !!!!

Lástima que no pude asistir al evento. Se nota como el cerebro de Ulises ya es capaz de desarrollar secuencias más allá de las meramente repetitivas.

4.2.10

Quitarse el babero

El babero nunca fue santo de la devoción de Ulises, pero habitualmente lo lleva con indiferencia.

Pero como todo evoluciona Ulises admite el babero mientras tiene hambre o está comiendo, cuando él considera que ha terminado tira del extremo del lazo, lo desata y se lo quita.

En cualquier caso suele pasar que se lo quita no porque no quiera comer más, sino porque se aburre comiendo. Entiendo que esperar a que te metan cucharadas mientras estás atado debe cansar, pero la alternativa de dejarle comer a él solo equivale a meter la casa en un túnel de lavado, sin garantías de que realmente Ulises haya comido.

2.2.10

Vacuna de los 15 meses

Ya casi nos habíamos olvidado de las vacunas. Al principio eran el pan nuestro de cada día, pero desde hace muchos meses ya no teníamos que preocuparnos.

Sin embargo ya tocaba, y hoy le han pinchado a Ulises por tres sitios distintos para vacunarle de polio, difteria, tétanos, tosferina, paperas, sarampión, rubeola, meningococo C e hib (que no sé que es, pero suena raro).

Ulises se ha portado como un campeón y apenas se ha quejado unos segundos al ver venir el tercer pinchazo.

Ahora que lo pienso, al final nos quedó la duda de si vacunarle o no contra la varicela, que no es que sea peligrosa, pero aún la recuerdo y no es plato de gusto.

1.2.10

Cuestión de carácter

El viernes Ulises llegó a casa con un par de arañazos nuevos, y en esta ocasión no era suyos, sino que fueron realizados por una compañera de la guardería que, a su vez, también llegó a su casa con un par de arañazos de Ulises.

El motivo de la disputa fue un juguete al que acudieron los dos al mismo tiempo, y es que Ulises tiene claro que nadie le toque los juguetes.

Poco a poco se está viendo que Ulises está desarrollando su propio carácter. No veo preocupante esas disputas o las rabietas, simplemente tiene un carácter fuerte, pero a la vez le gusta divertirse y los malos modos le duran muy poco, aunque las caras serias son bastante frecuentes.

Repito que sin ser preocupante me lo tomo como un primer toque de atención, pues aunque Ulises desarrolle su propia personalidad es incuestionable que en gran parte actúa por imitación. Lo de las rabietas es de cosecha propia (ahí poco podemos hacer) pero las caras serias son copia de cuando le decimos "no" por haber hecho algo indebido (normalmente algo con cierto riesgo de caída).

Dicho de otra forma, esto se complica.

28.1.10

Tortilla y hamburguesas

En el parte de guardería de hoy ha habido un cambio significativo. Todos los días le dan a Ulises el puré de verduras con pollo, pescado o lo que corresponda, y de segundo se hace un intento de que empiece a comer cosas más consistentes, pero con escaso éxito.

Hoy, tras comer el puré de lentejas, Ulises se ha comido un trozo de tortilla de patatas y un vaso de natillas.

Lo cierto es que Ulises ya come cosas sólidas desde hace algún tiempo, siendo su única limitación que aún no tiene mucho dominio para masticar, con lo que hay que evitar cosas con las que se pueda atragantar. También tiene la pega que si le gusta algo se llena la boca hasta los topes y luego no puede masticar (le pasa sobre todo con los plátanos, que los muerde con tanta ansia que tras un rato con los carrillos hinchados y los labios como un chimpancé acaba por devolverlo).

Y entre las cosas que están en el menú tampoco faltan las hamburguesas:

27.1.10

Mofletes

Ayer adquirió sentido la palabra "mofletes".
Desde hace tiempo Ulises sabe señalarse la nariz, también las orejas, es incluso capaz de decir "boca" en su jerga, y ayer le tocaron el turno a los mofletes.

Quizás este aprendizaje lo hace por repetición, pero cada vez aprende más rápido.

25.1.10

Conflicto de interese

El sábado Ulises tuvo la compañía de Lucía para jugar. Inocentemente los padres pensamos que a los niños les gustará tener alguien de su edad para jugar, pero quizás ellos no piensen lo mismo.

Al principio todo muy bien, hasta que llega el punto en que ambos quieren el mismo juguete. He entendido algo: Ulises no tiene asimilado el concepto de usar algo por turnos.

Lo que empezó como algo anecdótico acabó en llanto desconsolado. Al principio a Ulises no le hizo mucha gracia cuando Lucía se subió a su triciclo, pero luego tampoco le hizo gracia cuando jugaba con algún muñeco, con algún libro... y la rabieta final fue épica.

Supongo que es parte del aprendizaje, y la verdad es que lo pasamos muy bien con Lucía y sus papás... bueno, todo lo bien que se puede pasar entre cuatro personas reventadas viendo como trastean dos monigotes.

22.1.10

Algo le pasaba

¿El qué? pues ni idea, pero el caso es que antes de las ocho Ulises cayó rendido, apenas pudimos ponerle el pijama y darle el biberón.

Sin embargo a las doce empezó a llorar, segundo biberón. Pero al poco el llanto continuaba. A duras penas preparamos la papilla y se la fuimos dando hasta que pareció más o menos satisfecho.

Al rato más llanto, tercer biberón (¿tanta hambre?). Zampado el biberón otro rato descanso y vuelta a empezar. Esta vez ya mamá optó por el Apiretal.

Al rato más llantos y vueltas hasta que Ulises se tranquilizó en la cama con su cabeza en nuestros pies. Le tapé como pude y así tiramos hasta la mañana.

Hoy me he notado ligeramente somnoliento... ¿qué habrá pasado?