Durante mi ausencia del día de ayer (no por desidia sino por viaje de trabajo) tuve tiempo de pensar un poco más en la afirmación de "existe si es necesario".
Sin renegar un ápice de mi conclusión sí que tengo que matizar la cuestión "trascendente".
Estoy plenamente convencido que el ahora es lo realmente importante, sin embargo sería muy pretencioso negar cualquier otra existencia fuera de lo que se percibe en un instante concreto, aunque ésta no tenga la trascendencia de lo percibido.
La cuestión es pensar si la ciencia ha explicado absolutamente todos los recovecos de la realidad o no. Creo que el método científico basado en la replicabilidad de los experimentos (como si alguien pudiera replicar la aparición de partículas atomáticas obtenidas en kilométricos aceleradores de varios millones de euros), pero esa que es su ventaja también debe aportar la consciencia de su limitación, esto es, porque algo no pueda ser replicado no tiene que ser declarado como falso sino como "no demostrado".
Todo es darle a las cosas su justa perspectiva, intentando obviar el color del cristal de las gafas con que se mira, cosa harto complicada.
16.12.04
14.12.04
Existe si es necesario
Hace unos días reflexioné acerca del control que las hormonas ejercen sobre nuestro comportamiento, cuestionando de esta forma la existencia real de sentimientos trascendentes.
Tirando del hilo llego más lejos que a cuestionar la existencia de un solo sentimiento, sino de todos.
Teniendo en cuenta que una máquina como nuestro cerebro es capaz de gestionar los razonamientos, la memoria, las actuaciones lógicas e ilógicas... ¿no se debería tener muy en cuenta un ateísmo radical en el que la muerte pierde toda trascendencia?
Cada día que pasa intento encontrar algún sentimiento que no pudiera encontrar respuesta en la actividad cerebral u hormonal, y la búsqueda sigue...
Soy de educación católica (sólo educación), y bastante proclive a tragarme todas las milongas paranormales que me cuenten, pero la conclusión de intrascendencia es inevitable.
Pero esto no me apena, al contrario extraigo una conclusión mucho más positiva, pues quitada la trascendencia de la muerte la vida adquiere valor por si misma, no es ya un medio para conseguir esa tracendencia sino un fin... me gusta.
Tirando del hilo llego más lejos que a cuestionar la existencia de un solo sentimiento, sino de todos.
Teniendo en cuenta que una máquina como nuestro cerebro es capaz de gestionar los razonamientos, la memoria, las actuaciones lógicas e ilógicas... ¿no se debería tener muy en cuenta un ateísmo radical en el que la muerte pierde toda trascendencia?
Cada día que pasa intento encontrar algún sentimiento que no pudiera encontrar respuesta en la actividad cerebral u hormonal, y la búsqueda sigue...
Soy de educación católica (sólo educación), y bastante proclive a tragarme todas las milongas paranormales que me cuenten, pero la conclusión de intrascendencia es inevitable.
Pero esto no me apena, al contrario extraigo una conclusión mucho más positiva, pues quitada la trascendencia de la muerte la vida adquiere valor por si misma, no es ya un medio para conseguir esa tracendencia sino un fin... me gusta.
13.12.04
Los increíbles
Como un niño con la boca abierta gocé ayer hora y pico de la última película de Pixar: "Los increíbles". Aunque lo cierto es que en la sala del cine no había muchos niños y en la fila en la que nos sentamos estábamos tres parejas de edad similar (taitaintos).
Además del merecido homenaje que supone este post (no ha influido en mi objetividad los miles de euros que Disney ha ingresado en mi cuenta :-P ), anoto una reflexión sobre la calidad de las películas de estreno.
Salí del cine preguntádome "¿cómo es que esta gente de Pixar atinan el 100% de las veces?". Todas sus películas, hasta el corto del flexo, son magníficas... ¿no será que simplemente se han propuesto hacer las cosas bien?
Y si comparamos este trabajo con los que cada viernes aparecen en la cartelera ya se sale del ranking, principalmente por los bodrios que circulan por ahí.
Personalmente he dejado de ir al cine a no ser que vaya a tiro fijo (o que no tenga nada mejor que hacer) y la lástima es que entre tanta tontería a veces dejas pasar cosas interesantes que duran un suspiro en cartelera.
En esa misma línea se pueden dejar pasar oportunidades en la vida, pues hacer las cosas bien, con calidad, no es el estilo de la mayoría, con lo que lo habitual es que ante cualquier novedad nos presentemos con un "¡Chapuza a la vista!".
La calidad es algo que ha quedado supeditado al dinero sin riesgo o a la conveniencia política. Me gustaría poder llegar a otra conclusión, pero mientras alguien me convenza de lo contrario en lugar del traje de Míster Increíble seguiré vistiendo el mono de trabajo de chapucillas.
Además del merecido homenaje que supone este post (no ha influido en mi objetividad los miles de euros que Disney ha ingresado en mi cuenta :-P ), anoto una reflexión sobre la calidad de las películas de estreno.
Salí del cine preguntádome "¿cómo es que esta gente de Pixar atinan el 100% de las veces?". Todas sus películas, hasta el corto del flexo, son magníficas... ¿no será que simplemente se han propuesto hacer las cosas bien?
Y si comparamos este trabajo con los que cada viernes aparecen en la cartelera ya se sale del ranking, principalmente por los bodrios que circulan por ahí.
Personalmente he dejado de ir al cine a no ser que vaya a tiro fijo (o que no tenga nada mejor que hacer) y la lástima es que entre tanta tontería a veces dejas pasar cosas interesantes que duran un suspiro en cartelera.
En esa misma línea se pueden dejar pasar oportunidades en la vida, pues hacer las cosas bien, con calidad, no es el estilo de la mayoría, con lo que lo habitual es que ante cualquier novedad nos presentemos con un "¡Chapuza a la vista!".
La calidad es algo que ha quedado supeditado al dinero sin riesgo o a la conveniencia política. Me gustaría poder llegar a otra conclusión, pero mientras alguien me convenza de lo contrario en lugar del traje de Míster Increíble seguiré vistiendo el mono de trabajo de chapucillas.
10.12.04
Me levanté, me lavé, me vestí...
"Me levanté, me lavé, me vestí...", así recuerdo que empezaban las redacciones que los lunes nos hacía escribir la profesora de primero de EGB.
En un alarde de originalidad todos los lunes la profesora decía: "escribid una redacción de una pagina sobre lo que habéis hecho este fin de semana", a lo que la mayor parte de alumnado (aquellos a los que además de ser un castigo divino el hecho de ir al colegio también nos importaba tres pepinos lo que la profesora opinara de nosotros) respondía con: "El sábado por la mañana me levanté, me lavé, me vestí, desayuné (...) El domingo por la mañana me levanté, me lavé, me vestí, desayuné...".
Y es que en el colegio aprendimos a desarrollar la imaginación para consumir la mínima energía posible, aunque aún dudo que escribir cien veces "No hablaré en clase" por el método chino (en columnas) ahorrara energía, pero lo parecía.
Quién me iba a decir que en aquellos años estaba aprendiendo los fundamentos de la escritura de informes para los jefes, pues basta con hacer uno y luego ir cambiando sutilmente alguna cifra, dato, título o, simplemente, una fecha... y es que como mi profesora de primero ellos tampoco se los leen.
En cualquier caso huyo de cualquier frustración pues bien está lo que bien acaba, y los meses acaban con la nómina en el bolsillo.
En un alarde de originalidad todos los lunes la profesora decía: "escribid una redacción de una pagina sobre lo que habéis hecho este fin de semana", a lo que la mayor parte de alumnado (aquellos a los que además de ser un castigo divino el hecho de ir al colegio también nos importaba tres pepinos lo que la profesora opinara de nosotros) respondía con: "El sábado por la mañana me levanté, me lavé, me vestí, desayuné (...) El domingo por la mañana me levanté, me lavé, me vestí, desayuné...".
Y es que en el colegio aprendimos a desarrollar la imaginación para consumir la mínima energía posible, aunque aún dudo que escribir cien veces "No hablaré en clase" por el método chino (en columnas) ahorrara energía, pero lo parecía.
Quién me iba a decir que en aquellos años estaba aprendiendo los fundamentos de la escritura de informes para los jefes, pues basta con hacer uno y luego ir cambiando sutilmente alguna cifra, dato, título o, simplemente, una fecha... y es que como mi profesora de primero ellos tampoco se los leen.
En cualquier caso huyo de cualquier frustración pues bien está lo que bien acaba, y los meses acaban con la nómina en el bolsillo.
9.12.04
Espíritu navideño
Recuerdo que de pequeño me hacía cierta (o mucha) ilusión que llegara la Navidad, probablemente por las actividades escolares que se hacían, probablemente por los regalos (seguro que por los regalos).
Sin embargo ese espíritu ha desaparecido completamente, y me pregunto yo: ¿desaparece con la edad o es que ha desaparecido por completo?
Lo más probable es el término medio, el darse cuenta que la Navidad realmente no existe cuando te dicen que la fecha del 25 se puso porque venía bien, cuando te dicen que no empieza en diciembre sino cuando al Corte Inglés le venga bien (algunos años ha empezado justo después del día de todos los santos), cuando los regalos se convierten en un fondo monetario rotatorio (todos se intercambian sobres con dinero y un papel que dice "vale para que te compres eso raro que quieres y que no sé qué es")...
Aunque si bien recuerdo con cariño ese sentimiento también recuerdo la angustia del día de reyes, con todos los deberes del colegio por hacer, y casi me compensa ahorrarme las dos cosas.
Sin embargo ese espíritu ha desaparecido completamente, y me pregunto yo: ¿desaparece con la edad o es que ha desaparecido por completo?
Lo más probable es el término medio, el darse cuenta que la Navidad realmente no existe cuando te dicen que la fecha del 25 se puso porque venía bien, cuando te dicen que no empieza en diciembre sino cuando al Corte Inglés le venga bien (algunos años ha empezado justo después del día de todos los santos), cuando los regalos se convierten en un fondo monetario rotatorio (todos se intercambian sobres con dinero y un papel que dice "vale para que te compres eso raro que quieres y que no sé qué es")...
Aunque si bien recuerdo con cariño ese sentimiento también recuerdo la angustia del día de reyes, con todos los deberes del colegio por hacer, y casi me compensa ahorrarme las dos cosas.
8.12.04
Maldición divina
Tremendo el puente que me estoy tomando, y que ya llega a su fin. Desde la época universitaria no iba de oca en oca saltando laborables para prolongar los festivos.
Pero hay que retornar, y es que cada día estoy más convencido que el trabajo es una maldición divina, hipótesis que hasta el Génesis corrobora con aquello de "el pan con el sudor de tu frente" (actualizado a día de hoy habría que añadir al pan la hipoteca).
Entiéndaseme bien, por trabajo me refiero únicamente a lo que tenemos que realizar por narices, como el hecho de ir al colegio cuando éramos pequeños (seguro que hay gente que curra y le gusta, igual que habría alguno al que le encantaría ir al colegio, pero es que raritos hay en todas partes).
Lo que más me revienta es que a veces parece que este dios de las maldiciones es un cachondo (disculpen la herejía) pues nos obliga a currelar como condenados y luego, con toda su ironía, nos regala unos cuantos festivos en los que hay que rendirle pleitesía (domingos, Navidad, Inmaculada, Semana Santa...). Será por eso que los mejores días de la semana son los sábados y las mejores vacaciones las de verano.
Pero hay que retornar, y es que cada día estoy más convencido que el trabajo es una maldición divina, hipótesis que hasta el Génesis corrobora con aquello de "el pan con el sudor de tu frente" (actualizado a día de hoy habría que añadir al pan la hipoteca).
Entiéndaseme bien, por trabajo me refiero únicamente a lo que tenemos que realizar por narices, como el hecho de ir al colegio cuando éramos pequeños (seguro que hay gente que curra y le gusta, igual que habría alguno al que le encantaría ir al colegio, pero es que raritos hay en todas partes).
Lo que más me revienta es que a veces parece que este dios de las maldiciones es un cachondo (disculpen la herejía) pues nos obliga a currelar como condenados y luego, con toda su ironía, nos regala unos cuantos festivos en los que hay que rendirle pleitesía (domingos, Navidad, Inmaculada, Semana Santa...). Será por eso que los mejores días de la semana son los sábados y las mejores vacaciones las de verano.
3.12.04
Me ze caen doh lagrimoneh.
¡Qué emoción! Al revisar el weblog he visto que alguien ha enviado un comentario ¡Mi primer mensaje comentado!
Muchas gracias Elisabeta!!!
Tiki, ya sé que tú también comentaste uno, pero me refería a comentarios que no tengan la necesidad de tenerme contento ;-)
Muchas gracias Elisabeta!!!
Tiki, ya sé que tú también comentaste uno, pero me refería a comentarios que no tengan la necesidad de tenerme contento ;-)
Fantasía o realidad
Dando vueltas por internet uno se topa con sitios parecidos a este, al menos en la forma, que personalizan la red. Los weblog personales tienen información, indudablemente, pero que no tiene un uso material sino que es algo que está más próximo a una expresión artística (sigo meditando un post sobre el arte), donde cada párrafo y cada mensaje compone una pieza del puzzle que es el autor.
Sin embargo cuando uno termina un puzzle queda compuesta una imagen completa, a no ser que nos falten piezas.
Haré como Borges e imaginaré un weblog en el que estén todas las piezas de una persona, plateándome si de esta forma podría tener a la persona completa. La experiencia me dice que no, que conocer las personas de dentro a afuera provoca una imagen idealizada que choca frontalmente con la real, todas las piezas no ofrecen la totalidad.
De esta forma muchas veces uno se queda con la imagen creada, moldeada a nuestro gusto, de forma similar a la que tendríamos si el personaje fuera totalmente de ficción.
¡Joder! en menudo jardín me he metido y ahora no sé salir, pero me da lástima borrar lo que he escrito... pues nada, publico esto y escribo otro mensaje sin dejarme influir por los truenos y la lluvia que cae al otro lado del cristal.
Sin embargo cuando uno termina un puzzle queda compuesta una imagen completa, a no ser que nos falten piezas.
Haré como Borges e imaginaré un weblog en el que estén todas las piezas de una persona, plateándome si de esta forma podría tener a la persona completa. La experiencia me dice que no, que conocer las personas de dentro a afuera provoca una imagen idealizada que choca frontalmente con la real, todas las piezas no ofrecen la totalidad.
De esta forma muchas veces uno se queda con la imagen creada, moldeada a nuestro gusto, de forma similar a la que tendríamos si el personaje fuera totalmente de ficción.
¡Joder! en menudo jardín me he metido y ahora no sé salir, pero me da lástima borrar lo que he escrito... pues nada, publico esto y escribo otro mensaje sin dejarme influir por los truenos y la lluvia que cae al otro lado del cristal.
2.12.04
Internet en colores o los males del mundo
Siguiendo con el análisis de los males del mundo (ya es el tercer post en que divago sobre este tema) hoy presentaré otro de talante más práctico y que todos podemos percibir: Internet en colores.
Hace unos años Internet era en blanco y negro, apenas algunas fotos, pero sobre todo mucha información, mucha chicha y poca zurrapa. Cuando se buscaba algo en el Yahoo (Google no existía) aparecían pocos enlaces, pero tenían lo que querías.
Poco a poco fueron apareciendo webs que tenían colorines, pero como los informáticos tenemos el gusto donde la espalda pierde su nombre pues la cosa como que no cuajaba.
Hasta que llegaron las "punto com", los portales forrados de dinero y, sobre todo, los diseñadores gráficos.
Hoy hay muchos colorines por todas partes, muchas animaciones... y muchas páginas que dicen tener pero que no tienen nada.
Y es que ni me imagino cómo irían las páginas de antes con los ADSLs de ahora...
PD: Que conste que no tengo nada contra los diseñadores gráficos, sobre todo contra los que están en paro.
Hace unos años Internet era en blanco y negro, apenas algunas fotos, pero sobre todo mucha información, mucha chicha y poca zurrapa. Cuando se buscaba algo en el Yahoo (Google no existía) aparecían pocos enlaces, pero tenían lo que querías.
Poco a poco fueron apareciendo webs que tenían colorines, pero como los informáticos tenemos el gusto donde la espalda pierde su nombre pues la cosa como que no cuajaba.
Hasta que llegaron las "punto com", los portales forrados de dinero y, sobre todo, los diseñadores gráficos.
Hoy hay muchos colorines por todas partes, muchas animaciones... y muchas páginas que dicen tener pero que no tienen nada.
Y es que ni me imagino cómo irían las páginas de antes con los ADSLs de ahora...
PD: Que conste que no tengo nada contra los diseñadores gráficos, sobre todo contra los que están en paro.
1.12.04
El color del cristal con que se mire
Uno de los valores que defiende la manida LOGSE es el de formar librepensadores, personas con criterio propio capaces de analizar una situación y posicionarse ante ella.
No entraré a valorar si la LOGSE consigue esto o no, sólo quería presentar un valor que ciertamente parece positivo, sobre todo para evitar manipulaciones o usos indebidos de nuestro intelecto.
Sin embargo para ser un librepensador hace falta aferrarse a alguna certeza (siquiera subjetiva) sobre la que poder pivotar nuestro criterio, certeza que debe ser extraída o bien de primera mano o bien de alguna fuente fiable.
Y es en este punto donde nos hacemos dependientes de los medios de comunicación, filtrando lo que nos dicen según el pie del que cojeen.
Pero en ocasiones me veo cojeando de ambos pies, pues la película que se cuenta es tan dispar que no hay forma de aferrarse a algún indicio de objetividad, momento en el que me tengo que comer con patatas lo de ser librepensador para economizar energía y así evitar pensar (sabia decisión).
Ilustro lo expuesto: Ayer sintonicé la radio del coche mientras volvía a casa, intentando escuchar diversas emisoras para encontrar el punto donde convergen todas las mentiras y así obtener algo de verdad.
Al poner la COPE un ilustradísimo periodista sentenció que Andalucía no había crecido nada en los últimos veinte años (debe haber mucha demanda de periodistas, porque sino no me explico como hay ciertos individuos que pueden cobrar por ejercer) a lo que un compañero mínimamente documentado le rectificó con cifras evidentes de turismo (Málaga y Cádiz), agricultura (Almería) y servicios en torno a la administración (Sevilla y Córdoba), por lo que todos concluyeron que había existido crecimiento a pesar del gobierno... y es que además de torpes e indocumentados son obstinados en mantener sus conclusiones aunque se contradigan.
Ante semejante desvarío me fui al otro extremo y puse la SER, que se estaban comparando con el "Washington Post" cuando desveló el Watergate en respuesta a las declaraciones de Aznar que los tildaba de manipuladores... estos, aunque a veces estén documentados, también se pasan tres pueblos.
En definitiva, que ante el objetivo desbordante de los medios de desinformación opté por ahorrar neuronas para emplearlas en algo más práctico como jugar a la PlayStation... y es que al final los resultados de la LOGSE van a ser los más prácticos: libreignoradores.
No entraré a valorar si la LOGSE consigue esto o no, sólo quería presentar un valor que ciertamente parece positivo, sobre todo para evitar manipulaciones o usos indebidos de nuestro intelecto.
Sin embargo para ser un librepensador hace falta aferrarse a alguna certeza (siquiera subjetiva) sobre la que poder pivotar nuestro criterio, certeza que debe ser extraída o bien de primera mano o bien de alguna fuente fiable.
Y es en este punto donde nos hacemos dependientes de los medios de comunicación, filtrando lo que nos dicen según el pie del que cojeen.
Pero en ocasiones me veo cojeando de ambos pies, pues la película que se cuenta es tan dispar que no hay forma de aferrarse a algún indicio de objetividad, momento en el que me tengo que comer con patatas lo de ser librepensador para economizar energía y así evitar pensar (sabia decisión).
Ilustro lo expuesto: Ayer sintonicé la radio del coche mientras volvía a casa, intentando escuchar diversas emisoras para encontrar el punto donde convergen todas las mentiras y así obtener algo de verdad.
Al poner la COPE un ilustradísimo periodista sentenció que Andalucía no había crecido nada en los últimos veinte años (debe haber mucha demanda de periodistas, porque sino no me explico como hay ciertos individuos que pueden cobrar por ejercer) a lo que un compañero mínimamente documentado le rectificó con cifras evidentes de turismo (Málaga y Cádiz), agricultura (Almería) y servicios en torno a la administración (Sevilla y Córdoba), por lo que todos concluyeron que había existido crecimiento a pesar del gobierno... y es que además de torpes e indocumentados son obstinados en mantener sus conclusiones aunque se contradigan.
Ante semejante desvarío me fui al otro extremo y puse la SER, que se estaban comparando con el "Washington Post" cuando desveló el Watergate en respuesta a las declaraciones de Aznar que los tildaba de manipuladores... estos, aunque a veces estén documentados, también se pasan tres pueblos.
En definitiva, que ante el objetivo desbordante de los medios de desinformación opté por ahorrar neuronas para emplearlas en algo más práctico como jugar a la PlayStation... y es que al final los resultados de la LOGSE van a ser los más prácticos: libreignoradores.
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