Esta mañana me he percatado que el invierno ha llegado, no porque lo diga el Corte Inglés (por si ellos fuera ya llegó hace tiempo), o porque la temperatura haya bajado (una vez pasado agosto ya todo me parece frío) sino porque vuelvo a ver a las féminas luciendo trapitos elegantes. El entretiempo no da mucho juego, pero las botas grandes, los guantes, las bufandas... hacen que la época tenga cierto toque de elegancia.
Quizás sea por eso que en la capital del reino las mujeres vistan mucho más elegantes que por aquí, pues el frío empieza antes y dura más.
No sé, será que me estoy haciendo mayor y cada vez me gustan menos los bluyíns (¿o bluyines?) y más las combinaciones de tonos marrones y oscuros de ropa y complementos.
Claro, que indudablemente por estos lares del sur no hay nada más refrescante (o caldeante, según se mire) que el lucimiento de modelitos escasos de tela que se ve en la calle llegado el verano.
30.11.07
29.11.07
El juez Bermúdez ya no me pone
Eso fue lo que dijo mi mujer comentando la noticia del libro que ha publicado la del juez.
Hay personajes que intentan cuidar mucho su imagen, pero que su sola presencia hace que se venga abajo cualquier esfuerzo que intenten por parecer interesantes. Sin embargo el juez Bermúdez estaba en el otro lado, un personaje misterioso, que lucía un porte impresionante, un carácter imponente y una calva bajo la que sólo podía estar el cerebro de algo parecido a un genio.
El hecho de verlo serio, siempre con su toga, sin saber nada más de él hacía que su leyenda creciera. Pero al acabar el juicio se le vio sonreir en una acto al que acudió... y se acabó el mito.
Los mitos no pueden ser humanos, no deben expresar emociones, y mucho menos estar casados, que eso pone muy poco.
Intentaré borrar de mi memoria lo que sucede estos días y mantenerlo eternamente con su aspecto hierático, con su toga, con su calva y con sus AZ a la espalda.
Hay personajes que intentan cuidar mucho su imagen, pero que su sola presencia hace que se venga abajo cualquier esfuerzo que intenten por parecer interesantes. Sin embargo el juez Bermúdez estaba en el otro lado, un personaje misterioso, que lucía un porte impresionante, un carácter imponente y una calva bajo la que sólo podía estar el cerebro de algo parecido a un genio.
El hecho de verlo serio, siempre con su toga, sin saber nada más de él hacía que su leyenda creciera. Pero al acabar el juicio se le vio sonreir en una acto al que acudió... y se acabó el mito.
Los mitos no pueden ser humanos, no deben expresar emociones, y mucho menos estar casados, que eso pone muy poco.
Intentaré borrar de mi memoria lo que sucede estos días y mantenerlo eternamente con su aspecto hierático, con su toga, con su calva y con sus AZ a la espalda.
21.11.07
Love actually... again
Daniel: Oh, OK, right. Well, I'm a little relieved.
Sam: Why?
Daniel: Well, you know - I thought it might be something worse.
Sam: Worse than the total agony of being in love?
Daniel: Oh. No, you're right. Total agony.
(http://es.youtube.com/watch?v=6yO9yNFCt4M)
De acuerdo, el amor romántico no existe, es un invento, un recurso literario, un efecto secundario de nuestros procesos mentales. La comedias románticas son un rollo infumable... pero inevitablemente una y otra vez vuelvo a ver "Love Actually".
Quizás no todas las historias rayen al mismo nivel de genialidad, pero el conjunto es insuperable, los diálogos y situaciones dignos de ser recordados una y otra vez... y la música, esa puñetera música que te manipula y te emociona por más veces que la escuches.
Hay películas que no merecen ni el trailer, pero hay otras en las que nunca podré decir "enough, enough now"
Sam: Why?
Daniel: Well, you know - I thought it might be something worse.
Sam: Worse than the total agony of being in love?
Daniel: Oh. No, you're right. Total agony.
(http://es.youtube.com/watch?v=6yO9yNFCt4M)
De acuerdo, el amor romántico no existe, es un invento, un recurso literario, un efecto secundario de nuestros procesos mentales. La comedias románticas son un rollo infumable... pero inevitablemente una y otra vez vuelvo a ver "Love Actually".
Quizás no todas las historias rayen al mismo nivel de genialidad, pero el conjunto es insuperable, los diálogos y situaciones dignos de ser recordados una y otra vez... y la música, esa puñetera música que te manipula y te emociona por más veces que la escuches.
Hay películas que no merecen ni el trailer, pero hay otras en las que nunca podré decir "enough, enough now"
20.11.07
20 Km
Otro hito superado: 20 Km en 2h 20 minutos.
Las condiciones eran idóneas en cuanto a la hora (por la mañana) la temperatura (día soleado pero sin calor) y esos otros factores misteriosos.
Ahora queda pulir los 20 minutos e investigar cómo evitar la deshidratación a partir del décimo kilómetro (¿quizás bebiendo? es una opción a estudiar).
Las condiciones eran idóneas en cuanto a la hora (por la mañana) la temperatura (día soleado pero sin calor) y esos otros factores misteriosos.
Ahora queda pulir los 20 minutos e investigar cómo evitar la deshidratación a partir del décimo kilómetro (¿quizás bebiendo? es una opción a estudiar).
6.11.07
Bombones de Pampaneira
En uno de estos puentes que hay en esta época del año hicimos una excursión a la Alpujarra granadina, pues a pesar de su cercanía nunca habíamos estado por allí.
Personalmente no me impresiona el paisaje Mediterráneo, ni tampoco la montaña de la zona, pero indudablemente los pueblos tienen su encanto.
Sin embargo lo más impresionante fue degustar los bombones que un argentino fabrica en un pueblo perdido en la montaña (ha montado una pequeña chocolatería).
El pueblo en cuestión se llama Pampaneira, y la gracia de los bombones es que realmente son frambuesas silvestres recubiertas de chocolate. Al ser productos naturales hay que tomarlos sin que pasen muchos días, pero eso no es problema con estos bombones (no llegaron íntegros a las 24 horas).
En el mismo pueblo le compramos a un viejecito unas almendras que el mismo tostaba. Las mejores que hemos probado nunca, pero eclipsadas por los bombones rellenos de frambuesa (o frambuesas cubiertas de chocolate, según se mire).
Personalmente no me impresiona el paisaje Mediterráneo, ni tampoco la montaña de la zona, pero indudablemente los pueblos tienen su encanto.
Sin embargo lo más impresionante fue degustar los bombones que un argentino fabrica en un pueblo perdido en la montaña (ha montado una pequeña chocolatería).
El pueblo en cuestión se llama Pampaneira, y la gracia de los bombones es que realmente son frambuesas silvestres recubiertas de chocolate. Al ser productos naturales hay que tomarlos sin que pasen muchos días, pero eso no es problema con estos bombones (no llegaron íntegros a las 24 horas).
En el mismo pueblo le compramos a un viejecito unas almendras que el mismo tostaba. Las mejores que hemos probado nunca, pero eclipsadas por los bombones rellenos de frambuesa (o frambuesas cubiertas de chocolate, según se mire).
2.11.07
La denostada calculadora de windows
Cual Luis Piedrahita y su cruzada por las pequeñas cosas hoy quiero levantar una lanza en favor de la calculadora de Windows.
En un mundo tan tecnificado, donde todo el mundo tiene un ordenador, no hay mesa de oficina en la que no haya una calculadora de mano.
Aunque sólo sea por romper la tendencia de este blog no me atrevo a teorizar sobre las causas, pero ¿porqué la alternativa virtual no tiene éxito?
Uno tiene enlazada la calculadora desde varios sitios del sistema, de tal forma que con un clic siempre la pueda abrir, momento en el que ya se puede usar cual calculadora de mano (para algo están los teclados numéricos).
Es rápida, fiable, realista (igual que las calculadoras de mano no consideran la prioridad del producto frente a la multiplicación) y fea como todos los programas buenos (si un programa tiene demasiados artilugios visuales es que está maquillando otras carencias).
Así que proclamo el uso de la calculadora de Windows... en su modo estándar, eso siempre.
En un mundo tan tecnificado, donde todo el mundo tiene un ordenador, no hay mesa de oficina en la que no haya una calculadora de mano.
Aunque sólo sea por romper la tendencia de este blog no me atrevo a teorizar sobre las causas, pero ¿porqué la alternativa virtual no tiene éxito?
Uno tiene enlazada la calculadora desde varios sitios del sistema, de tal forma que con un clic siempre la pueda abrir, momento en el que ya se puede usar cual calculadora de mano (para algo están los teclados numéricos).
Es rápida, fiable, realista (igual que las calculadoras de mano no consideran la prioridad del producto frente a la multiplicación) y fea como todos los programas buenos (si un programa tiene demasiados artilugios visuales es que está maquillando otras carencias).
Así que proclamo el uso de la calculadora de Windows... en su modo estándar, eso siempre.
31.10.07
Probabilidad aparente
La toma de decisiones que nos pintan en las películas de espionaje, o la que supuestamente se hace en los consejos de administración de las grandes empresas, responden a una sucesión de hechos probables que permiten adelantarse a los acontecimientos.
Sin embargo en la realidad de andar por casa nuestras decisiones son mucho más aleatorias, quizás intentan acertar con la secuencia de sucesos futuros, pero pocas veces están fundamentadas en razonamientos sólidos y altas probabilidades de lo que acontecerá.
Más bien al contrario nos dejamos guiar por lo que llamamos "intuición" o simplemente "impulso" (lo del desconocido que regalaba flores), haciendo más un acto de fe que un razonamiento lógico (seguro que al desconocido le cayó alguna bofetada, eso si la chica no era la mujer de algún mafioso). Y esto sucede porque muchas veces las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen, sin embargo nuestro cerebro se resiste a aceptar la derrota y crea ilusiones probabilísticas para el éxito de nuestros actos.
Es lo que he dado en llamar "probabilidad aparente". Una probabilidad igual a cero pero que, en comparación con una situación peor, parece mayor que cero.
Por ejemplo, ¿cuál es la probabilidad de que si paseo por la calle me cruce con Scarlet Johanson? ¿y de que me cruce con Scarlet Johanson y Elsa Pataki? ¿y de que ambas al cruzarse conmigo no puedan resistir mi mirada y me pidan un hijo en ese mismo momento?
De momento parece que la cosa se complica, pero ¿cuál es la probabilidad de que eso suceda estando en mi casa viendo la tele? Evidentemente esta es cero, así que daré muchas vueltas por la calle para potenciar lo remoto de la probabilidad anterior (sé que en el fondo Scarlet y Elsa están deseando conocerme).
Pues se me antoja que hay muchas, demasiadas cosas que se basan en esta probabilidad aparente, y si no es así es que hay o muy mala leche o mucha torpeza repartida por el mundo.
Sin embargo en la realidad de andar por casa nuestras decisiones son mucho más aleatorias, quizás intentan acertar con la secuencia de sucesos futuros, pero pocas veces están fundamentadas en razonamientos sólidos y altas probabilidades de lo que acontecerá.
Más bien al contrario nos dejamos guiar por lo que llamamos "intuición" o simplemente "impulso" (lo del desconocido que regalaba flores), haciendo más un acto de fe que un razonamiento lógico (seguro que al desconocido le cayó alguna bofetada, eso si la chica no era la mujer de algún mafioso). Y esto sucede porque muchas veces las cosas son como son y no como nos gustaría que fuesen, sin embargo nuestro cerebro se resiste a aceptar la derrota y crea ilusiones probabilísticas para el éxito de nuestros actos.
Es lo que he dado en llamar "probabilidad aparente". Una probabilidad igual a cero pero que, en comparación con una situación peor, parece mayor que cero.
Por ejemplo, ¿cuál es la probabilidad de que si paseo por la calle me cruce con Scarlet Johanson? ¿y de que me cruce con Scarlet Johanson y Elsa Pataki? ¿y de que ambas al cruzarse conmigo no puedan resistir mi mirada y me pidan un hijo en ese mismo momento?
De momento parece que la cosa se complica, pero ¿cuál es la probabilidad de que eso suceda estando en mi casa viendo la tele? Evidentemente esta es cero, así que daré muchas vueltas por la calle para potenciar lo remoto de la probabilidad anterior (sé que en el fondo Scarlet y Elsa están deseando conocerme).
Pues se me antoja que hay muchas, demasiadas cosas que se basan en esta probabilidad aparente, y si no es así es que hay o muy mala leche o mucha torpeza repartida por el mundo.
30.10.07
Sin distancia homologada
Para terminar con la serie de carreras populares (al menos hasta mediados de diciembre) este fin de semana participé en la que, con motivo de la feria del pueblo se celebró en Fuengirola.
En teoría eran 5 Km, aunque el anuncio por megafonía de "aproximadamente" hacían cuestionarse los tiempos. Así que mis 24 minutos no se pueden homologar a nada en el circuito de ida y vuelta por la calle del recinto ferial.
Como siempre el ambiente en estos eventos es bastante sano, aunque la esponsorización de la Cruzcampo siempre es curiosa, pues los menos experimentados se lanzaban a la cervecita nada más cruzar la línea de meta.
Bastante entretenidas fueron las carreras infantiles, sobre todo por ver la velocidad a la que marchaban los primeros.
Al menos constaté un record de pulsaciones por minuto, cifrándolo en 175, lo que está muy cerca de lo que en teoría es mi máximo (y eso lo hice sin que me atendieran las asistencias, que conste).
La próxima en Estepona, aunque ya con el fresquito de diciembre.
En teoría eran 5 Km, aunque el anuncio por megafonía de "aproximadamente" hacían cuestionarse los tiempos. Así que mis 24 minutos no se pueden homologar a nada en el circuito de ida y vuelta por la calle del recinto ferial.
Como siempre el ambiente en estos eventos es bastante sano, aunque la esponsorización de la Cruzcampo siempre es curiosa, pues los menos experimentados se lanzaban a la cervecita nada más cruzar la línea de meta.
Bastante entretenidas fueron las carreras infantiles, sobre todo por ver la velocidad a la que marchaban los primeros.
Al menos constaté un record de pulsaciones por minuto, cifrándolo en 175, lo que está muy cerca de lo que en teoría es mi máximo (y eso lo hice sin que me atendieran las asistencias, que conste).
La próxima en Estepona, aunque ya con el fresquito de diciembre.
26.10.07
54:00 para 10 Km
Continuando con el registro de marcas, por más que sesa una lata, he de anotar el de la última carrera urbana de Málaga. Con 54 minutos empeoré con respecto al año pasado, pero ya voy viendo que mi cuerpo no da mucho de sí en cuanto a velocidad, así que habrá que intentar pruebas más largas.
Este año la nota destacada fue que me adelantaron dos niños gemelos, que no levantaban un metro del suelo, pero que estaban muy musculados y corrían casi tanto como las gemelas de hace dos años, gemelas que han aparecido en la prensa ya bastante creciditas.
Por lo demás la carrera fue tan divertida como siempre, con mucha gente fuera cual fuese el ritmo, aunque uno hecha de menos alguna cara familiar. Viendo las múltiples fotos que se han publicado en internet resulta que un compañero de trabajó también participó, pero por desgracia es el único con el que no me hablo, así que seguiré haciendo el recorrido en solitario.
Este fin de semana tocan los 5 Km de Fuengirola. El reto serán 25 minutos, algo bastante factible, pero a saber con qué metro miden la distancia del circuito.
Este año la nota destacada fue que me adelantaron dos niños gemelos, que no levantaban un metro del suelo, pero que estaban muy musculados y corrían casi tanto como las gemelas de hace dos años, gemelas que han aparecido en la prensa ya bastante creciditas.
Por lo demás la carrera fue tan divertida como siempre, con mucha gente fuera cual fuese el ritmo, aunque uno hecha de menos alguna cara familiar. Viendo las múltiples fotos que se han publicado en internet resulta que un compañero de trabajó también participó, pero por desgracia es el único con el que no me hablo, así que seguiré haciendo el recorrido en solitario.
Este fin de semana tocan los 5 Km de Fuengirola. El reto serán 25 minutos, algo bastante factible, pero a saber con qué metro miden la distancia del circuito.
25.10.07
Pasado de moda
A medida que pasan los años uno puede suponer que las cosas ya no son iguales que cuando vivía en su retoñez, sin embargo tan metidos estamos en nuestro mundo que no somos conscientes que el universo también se mueve.
Supongo que hay un momento en la vida en el que nos asomamos a la ventana y pensamos "esta juventud de hoy no tiene valores"... y no caemos en la cuenta que eso dijeron nuestros padres y abuelos cuando en lugar de ponernos un piercing en la nariz o el ombligo nos dejábamos crecer la melena (los chicos) o se ponían minifalda (las chicas).
Pero caer en la cuenta de que entramos en desfase horario con lo que realmente marca el reloj sólo sucede cuando los hechos cotidianos nos obligan a cambiar hábitos asumidos desde hace tiempo.
Y he aquí que un buen día me regalaron una camiseta, de esas de publicidad, y me la puse y la metí por la cintura. En ese momento caí en la cuenta que el logotipo de la empresa estaba oculto bajo mi pantalón, pues se ubicaba en la parte de abajo de la camiseta, así que pensé: "¡vaya chapuza de diseño publicitario!".
Consternado como estaba por el asunto al día siguiente me hice consciente que en la oficina son más las personas que llevan la camisa/camiseta por fuera del pantalón que las que lo llevan por dentro. Fui a jugar al baloncesto y constaté que yo era el único que tenía metida la camiseta por dentro... algo estraño sucedía.
Y es que fui educado en una época en la que los árbitros de baloncesto te podían pitar técnica si llevabas la camiseta por fuera, casi una época en la que el tiranosaurio rex correteaba alegremente por el mundo.
Supongo que hay un momento en la vida en el que nos asomamos a la ventana y pensamos "esta juventud de hoy no tiene valores"... y no caemos en la cuenta que eso dijeron nuestros padres y abuelos cuando en lugar de ponernos un piercing en la nariz o el ombligo nos dejábamos crecer la melena (los chicos) o se ponían minifalda (las chicas).
Pero caer en la cuenta de que entramos en desfase horario con lo que realmente marca el reloj sólo sucede cuando los hechos cotidianos nos obligan a cambiar hábitos asumidos desde hace tiempo.
Y he aquí que un buen día me regalaron una camiseta, de esas de publicidad, y me la puse y la metí por la cintura. En ese momento caí en la cuenta que el logotipo de la empresa estaba oculto bajo mi pantalón, pues se ubicaba en la parte de abajo de la camiseta, así que pensé: "¡vaya chapuza de diseño publicitario!".
Consternado como estaba por el asunto al día siguiente me hice consciente que en la oficina son más las personas que llevan la camisa/camiseta por fuera del pantalón que las que lo llevan por dentro. Fui a jugar al baloncesto y constaté que yo era el único que tenía metida la camiseta por dentro... algo estraño sucedía.
Y es que fui educado en una época en la que los árbitros de baloncesto te podían pitar técnica si llevabas la camiseta por fuera, casi una época en la que el tiranosaurio rex correteaba alegremente por el mundo.
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