30.9.09

Cenas alternativas

Tras cumplir un año Ulises ya puede comer casi de todo, siendo prácticamente su única limitación todo aquello que haya que masticar.

Como en la guardería ya se le da una alimentación bastante completa, por las noches empezamos a experimentar con nuevas cosas, como puede ser tortilla, sopa, o jamón yor o pavo. El pan también se muy socorrido, pues le entretiene un buen rato.

Alternamos estas cenas con la habitual de cereales, siempre acabando con un biberón.

Lo que no esperábamos es que aún siguiera reclamando el segundo biberón de madrugada, pues hay noches que hasta se toma de postre papilla de frutas o yogurt, pero Ulises no perdona el tener que levantarse a por su dosis.

En esos experimentos en la cena a veces la cosa resulta entretenida, aunque otras le da por enrabietarse, pero como en todo aquí avanzamos poco a poco.

29.9.09

Menú de guardería

Una de las ventajas de la guardería es la comida, pues no sólo se ahorra uno el tiempo de dar de comer a Ulises, sino el tiempo de cocinar y, sobre todo, el tener que organizarse para tener la comida preparada.

En la guardería le dan un menú semanal bastante completito:
* Lunes: Verduras con pollo
* Martes: Verduras con pescado y huevo
* Miércoles: Verduras con ternera
* Jueves: Verduras con lentejas
* Viernes: Verduras con pollo y arroz

De postre siempre un yogurt, y si desayuna muy temprano también le dan a media mañana un poco de pan con aceite.

Desde luego lo que está claro es que carencia de verduras no va a tener, no.

28.9.09

Bajarse de la cama

Cuando uno es adulto bajarse de la cama, o levantarse del sofá, son acciones que se pueden hacer incluso dormido, pero cuando un bebé circula a tu alrededor uno se da cuenta que eso también debe ser aprendido.

Hace unos meses Ulises veía claro su objetivo cuando se quería bajar del sofá, pero la lección del camino directo no era del todo recomendable, pues siempre enfilaba el suelo con la cabeza por delante.

Poco a poco le fuimos modificando esa costumbre, no dejándole que se tirara de cabeza y girándole el cuerpo para que bajara primero los pies.

Aparentemente Ulises no aprendía la lección, pero un buen día empezó a recular sobre la cama para ir enfilando la bajada de forma adecuada. A día de hoy aún tiene que tomar un poco la distancia, pues afronta la maniobra con muchísima antelación, pero lo importante es que ya puede subir y bajar de la cama y del sofá de forma autónoma.

26.9.09

La vena artística

Ulises ha empezado a demostrar sus cualidades artísticas. A la música ahora se une la pintura, donde ha empezado a hacer sus primeros pinitos.

La primera obra (la roja) la hizo con ayuda de mamá, y la segunda (la amarilla) en la guardería, pero poco a poco irá adquiriendo técnica.



¿Quién dijo fiebre?

Ni rastro de anginas, ni de fiebre. Ulises durmió lo habitual tras venir del médico y a la mañana siguiente ya estaba dando botes, sin fiebre y sin rastro de que el día anterior había estado un tanto apocado.

Sí que se le nota al respirar, o al toser esporádicamente, que algo raro sigue habiendo ahí dentro, pero como no tiene ningún otro síntoma pues seguimos la rutina habitual, aunque sin que ayer fuera a la guardería.

Por cierto, que vaya un chollo la guardería, este mes no ha ido ni la mitad de los días, cumpliendo el tópico de que en cuando los niños van a la guardería empiezan a ponerse enfermos.

Lo único extraño que se le nota a Ulises es que a ratos se queda un tnato parado como si le pudiera el cansancio, pero enseguida se recupera. Se ve que de vez en cuando tiene que dar una somanta palos a esos virus que aún deben viajar con él.

25.9.09

Anginas

Apenas tres días ha pasado Ulises en la guardería desde que se le pasó el catarro cuando han llamado para decir que tenía fiebre.

En principioseguí a legre y como si nada, aunque algunas décimas tenía.

Ya por la tarde, cuando le trajeron los abuelos de su paseo un poco antes de lo acostumbrado, Ulises estaba en su carro excesivamente tranquilo, como cuando por la noche se queda agotado y quiere que le cojan para dormir. Le pusimos el termómetro, 38.4, así que para urgencias.

Por un lado era muy cómodo estar con Ulises en brazos, pues simplemente estaba somnoliento, pero conociendo su habitual actividad daba un poco de penita verle aplatanado.

Nada aparentaba dolerle, e incluso en la sala de espera de urgencias le sacamos alguna sonrisa, pero el pobre sólo quería estar descansando.

Tras un exhaustivo examen por parte de la doctora, examen en el que Ulises apenas se quejó de lo echo polvo que estaba (y eso que incluyó examen de oído), la doctora ha diagnosticado que tiene las anginas inflamadas por un virus que está circulando estos días.

La oscultación no ha detectado nada anormal, así que sólo hay que esperar a que pase, y si la fiebre sube (cosa probable, según la doctora) darle Apiretal y esperar que en dos o tres días remita.

Sin que Ulises dijera ni pío, y ya medio dormido, llegamos a casa, le pusimos el pijama, le dimos el biberón y le soltamos en la cuna. En circunstancias normales hubiera dado un montón de vueltas y se habría quejado, pero hay simplemente ha querido descansar.

24.9.09

Percentil 97

Tras un par de meses esta semana tocaba revisión en la pediatra del seguro privado para contrastar la evolución en peso y talla.

Actualmente estamos en 12'85 Kg y 82 cm, lo que ya empieza a entrar dentro de los límites estadísticos de un bebé de un año.

En concreto el peso está en el percentil 97, esto es, estadísticamente hay niños que con un año tiene ese peso o más, en concreto un 3%, pero ya los hay.

La talla se sigue saliendo de las tablas, aunque por poco (el percentil 97 marca 80 centímetros).

Con estos datos se refleja que el ritmo frenético de crecimiento que tenía Ulises en sus primeros meses se ha ralentizado, pasando a una cosa más normal. De hecho desde junio apenas a evolucionado en peso, aunque sí ha subido de talla.

23.9.09

El rayo láser

A las once y media de la noche todos dormíamos, Ulises desde hacía un buen rato, pero el sueño se vio interrumpido por una llamada al portero automático.

Como sonó un tono corte lo dejé pasar sin apenas moverme de la cama, pero al poco volvió a sonar con insistencia.

- ¿Quién es? - dije con voz lúgubre y algo ronca.
- ¿Tiene usted un niño? - interroga una voz de mediana edad con marcado acento merdellón.
- Sí.
- Pues dígale a su niño que deje el rayo láser.

Hmmmmm, a ver, ¿Ulises ha estado manipulando en secreto alta tecnología militar? ¿y todo eso mientras duerme en la cuna? Pues va a ser que no.

- Mire, aquí todos estamos durmiendo y el niño también.
- Se puede usted asomar al balcón para ver si es su balcón el del rayo láser.
- Sí, sin problema.

Me asomo al balcón y al poco veo un hombre mirando para arriba, le hago una señal y me meto para adentro.

Un tanto atónito intento conciliar el sueño... y suena el portero automático de nuevo.

- ¿Sí?
- ¡Qué le diga a su niño que deje en paz el rayo láser!
- Que le digo que aquí todos estamos dormidos y nadie tiene un rayo láser.
- Pues están molestando a mi madre con un rayo láser de los del fútbol.

¿Rayo láser de los de fútbol? ¿Pero dónde va este tío al fútbol? O peor aún, ¿qué hace este tío cuando va al fútbol?

- Pues aquí no es.
- Pues dígale a sus vecinos que dejen en paz el rayo láser.
- Vale, vale.

Claro, evidentemente voy a ir a las doce de la noche puerta por puerta a decirle a los vecinos que no molesten con un rayo láser "de los del fútbol".

Me metí en la cama y ya no volvió a sonar el portero automático.

Ulises seguía durmiendo.

22.9.09

Vestuario de temporada

Se termina el verano y con la llegada del otoño hay que empezar a abrigarse poco a poco y a renovar el fondo de armario.

La ropa de entretiempo del año pasado a Ulises le queda pequeña (hay reservas de ropa de invierno, pero de otoño menos), así que los abuelos le han comprado algunos modelitos de un corte "sofisticado" (por decirlo de alguna forma).



Hay que reconocer que, independientemente de los trapitos, el modelo luce muy bien.

21.9.09

Awa

El vocabulario de Ulises ya es más o menos amplio (una decena de palabras y sonidos), pero cada palabra sigue empleándola en diversos contextos.

Incluso la palabra "mamá" la sigue utilizando para expresar más un sentimiento que para llamar a mamá.

Pero hace algunas semanas aprendió su primera palabra utilizada para referirse a algo concreto en inequívoco: agua.

Cuando tiene sed dice "agua", cuando ve la bañera llena dice "agua", cuando se abre un grifo dice "agua"... Realmente dice "awa" y algunos derivados, pero el concepto al que se refiere está claro.

Supongo que, ahora sí, podemos declarar que ha aprendido oficialmente su primera palabra, sobre todo porque la usa para pedir algo concreto (al revés no funciona, pues si le pide que traiga agua simplemente no hace caso, aunque esto sucede con cualquier cosa que se le pida).

Una vez aprendida la palabra sus tíos grabaron estas vacaciones un vídeo en el que Ulises se dedicaba a explorar el concepto: