Hace un tiempo leí el libro "Sobre la inteligencia" en el que se plantea un esquema global de funcionamiento del cerebro humano. A medida que se avanzan en las páginas del libro se van dando explicaciones puramente biológicas a diversidad de comportamientos humanos, incluyendo la imaginación o la creatividad.
Llevo varios meses reflexionando sobre el tema, pues la línea argumental que sigue el libro es muy sólida, y sólo un experto supongo que podría refutar las teorías que allí se lanzan. Si asumimos una explicación biológica a la memoria, la imaginación, la creatividad, la lógica... sólo se puede llegar a una conclusión: el funcionamiento del cerebro no es más que una adaptación al medio proporcionada por la evolución.
Sin embargo esta evolución, en su conjunto, creo que ha genrado un efecto secundario un tanto extraño: la consciencia.
Esta teoría sería una explicación de porqué el mundo va como va, pues si el cerebro funcionara únicamente de forma lógica en el mundo no existirían los despropósitos que se ven. Sin embargo a pesar de la inteligencia, memoria y demás cualidades los humanos tendemos a complicarnos la existencia creando innecesarias teorías trascendentales que a la postre derivan en grandes catástrofes.
Es más, no es sólo que se inventen esas teorías, sino que se defienden a muerte y se justifica hasta el exterminio persiguiendo una superioridad similar a la que persigue cualquier otro ser vivo, con lo que al final lo que tenemos es un comportamiento biológico revestido de un barniz de autobombo.
Por tanto no queda más que concluir que al decir "soy" sólo se manifiesta un resultado anómalo de una máquina increible como es el cerebro.
8.5.07
7.5.07
En el país de los ciegos...
Uno está acostumbrado a que las empresas no respeten sus compromisos y les deja cierto margen de error sobre todo cuando se habla de fechas, avisos y notificaciones varias. Sin embargo estoy gratamente sorprendido de que aún quede alguna empresa que cumple, debe ser algo así como "La reserva espiritual de occidente".
A pesar de su constante bombardeo me resitía a a domiciliar mi nónima en ING Direct, pero dado que los números cantan, y que mi banco habitual no me había dado ni un triste abanico a pesar de llevar diez años con la nómina ahí domiciliada, finalmente me paso del verde al naranja.
Como siempre pasa con ING fue fácil hacer la solicitud por Internet. La cuenta se abre en el momento y decían que en unos días me avisarían cuándo me iba a llegar un paquete con documentación.
Al par de días recibí un SMS diciendo que al día siguiente me harían llegar el paquete. Y aquí viene lo más grande: ¡el paquete llegó!
Lo sorprendente es que esto no sea lo habitual, pero hay veces que ni para ganar dinero la gente cumple.
A pesar de su constante bombardeo me resitía a a domiciliar mi nónima en ING Direct, pero dado que los números cantan, y que mi banco habitual no me había dado ni un triste abanico a pesar de llevar diez años con la nómina ahí domiciliada, finalmente me paso del verde al naranja.
Como siempre pasa con ING fue fácil hacer la solicitud por Internet. La cuenta se abre en el momento y decían que en unos días me avisarían cuándo me iba a llegar un paquete con documentación.
Al par de días recibí un SMS diciendo que al día siguiente me harían llegar el paquete. Y aquí viene lo más grande: ¡el paquete llegó!
Lo sorprendente es que esto no sea lo habitual, pero hay veces que ni para ganar dinero la gente cumple.
4.5.07
Promoviendo la cirugía
Hace algún tiempo Antena 3 emite el reality "Cambio radical", un programa de adoctrinamiento de la cultura de la éstética antes que la ética y de lo fácil y resultón antes que lo permanente.
No me cabe duda que el programa no deja de ser un publireportaje de las clínicas de estética, que sin mencionarlo seguro que aumentarán su cartera de clientes por obra y gracia de sus horas de gloria televisiva (pocas, por fortuna). Sin embargo no es reprochable que una empresa quiera publicitarse, pero quizás sí lo sea la actitud del medio que engaña a la audiencia haciendo creer que con cuatro retoques (que cuestan una pasta gnasa, dicho sea de paso) se puede cambiar la vida.
El planteamiento inicial no me parecía malo, pues se planteaba de corregir problemas físicos graves. Sin embargo las personas que acuden al programa no son, ni mucho menos, productos de un experimento fallido de la genética.
Por otro lado el antes y el después de la cirugía es apenas apreciable bajo las horas de maquillaje, estilismo y peluquería con la que lucen los participantes al evento.
Pero lo más negativo de todo es que salvo puntuales excepciones el cambio podría ser muy similar aplicando otros tratamientos más saludables, duraderos y educativos. Si en los tres meses de retiro en lugar de cirugías varias se pusieran a estas personas a hacer deporte y a llevar una alimentación sana seguro que el resultado sería muy similar en la mayoría de los casos. Quizás las ortodoncias son poco salvables con el deporte, o las operaciones de nariz (bueno, el boxeo puede hacer milagros al respecto), pero el resto de las intervenciones se pueden suplir con buenos hábitos y un curso de maquillaje.
Y si esto parece muy complicado pues antes que una liposucción también se podría enviar a esta gente a la isla de los famosos, que seguro que hacían ejercicio y se ponían a dieta.
No me cabe duda que el programa no deja de ser un publireportaje de las clínicas de estética, que sin mencionarlo seguro que aumentarán su cartera de clientes por obra y gracia de sus horas de gloria televisiva (pocas, por fortuna). Sin embargo no es reprochable que una empresa quiera publicitarse, pero quizás sí lo sea la actitud del medio que engaña a la audiencia haciendo creer que con cuatro retoques (que cuestan una pasta gnasa, dicho sea de paso) se puede cambiar la vida.
El planteamiento inicial no me parecía malo, pues se planteaba de corregir problemas físicos graves. Sin embargo las personas que acuden al programa no son, ni mucho menos, productos de un experimento fallido de la genética.
Por otro lado el antes y el después de la cirugía es apenas apreciable bajo las horas de maquillaje, estilismo y peluquería con la que lucen los participantes al evento.
Pero lo más negativo de todo es que salvo puntuales excepciones el cambio podría ser muy similar aplicando otros tratamientos más saludables, duraderos y educativos. Si en los tres meses de retiro en lugar de cirugías varias se pusieran a estas personas a hacer deporte y a llevar una alimentación sana seguro que el resultado sería muy similar en la mayoría de los casos. Quizás las ortodoncias son poco salvables con el deporte, o las operaciones de nariz (bueno, el boxeo puede hacer milagros al respecto), pero el resto de las intervenciones se pueden suplir con buenos hábitos y un curso de maquillaje.
Y si esto parece muy complicado pues antes que una liposucción también se podría enviar a esta gente a la isla de los famosos, que seguro que hacían ejercicio y se ponían a dieta.
17.4.07
Ejercer la libertad a tiros
Ayer saltó la noticia de una nueva matanza a tiros en Estados Unidos. Personalmente no me afectan más estas muertes que las que se puedan producir en cualquier otro país del mundo, pero me llama la atención lo tontas que pueden ser algunas justificaciones.
Sin compartir ninguna puedo entender que haya gente que mate por poder, por causas económicas, nacionalistas o incluso étnicas, puedo llegar a entender incluso las muertes por violencia doméstica debidas a la frustración emocional.
Es más, podría entender que, en un ambiente urbano, alguien que tiene unas armas quiere probarlas con algún objetivo móvil, y a falta de animales buenas son las personas. Sin embargo no entiendo que alguien se suicide por haber hecho unas prácticas de tiro.
Pero claro, si alguien es capaz de justificar que un arma de francotirador o una automática pueden ser útiles como sistema de defensa personal pues ya se puede justificar cualquier cosa.
Sin compartir ninguna puedo entender que haya gente que mate por poder, por causas económicas, nacionalistas o incluso étnicas, puedo llegar a entender incluso las muertes por violencia doméstica debidas a la frustración emocional.
Es más, podría entender que, en un ambiente urbano, alguien que tiene unas armas quiere probarlas con algún objetivo móvil, y a falta de animales buenas son las personas. Sin embargo no entiendo que alguien se suicide por haber hecho unas prácticas de tiro.
Pero claro, si alguien es capaz de justificar que un arma de francotirador o una automática pueden ser útiles como sistema de defensa personal pues ya se puede justificar cualquier cosa.
8.3.07
Subida a la Maroma
Podría convertirse en una bonita tradición, el caso es que el pasado día de Andalucía volví a aprovechar mi soltería temporal para hacer otra caminata campestre (igual que el año pasado con la subida al Torrecilla). En esta ocasión la subida tendría que ser a una cota un poco más alta, aunque el pico estuviera en la provincia de Granada: La Maroma.
Los días anteriores preparé todo con mimo, planificando horarios y recorridos. Además en esta ocasión todo sería más fácil, pues el trayecto en coche es de una hora escasa (lo peor del senderismo es llegar en coche hasta el punto de partida) y la climatología era muy favorable (día caluroso, muy lejos de las nieves del año anterior).
A las nueve en punto llegué al punto de partida: La zona recreativa de El Alcázar, en el pueblo de Alcaucín.
Armado con mi mochila, bebida abundante y los filetes preparados esa misma mañana empecé a ascender por una pista forestal. En la hora y media que me llevó llegar hasta el siguiente hito no encontré a nadie, sólo el rumor del viento y el sonido de los pájaros. Lo cierto es que hasta la cima (varias horas después) no tuve contacto humano, lo que hizo aún más gratificante e intensa la caminata.
Al final del carril se levantaba la Cuesta de las Víboras, el tramo más duro del recorrido que sube una ladera haciendo zigzag (tuve que hacer un par de paraditas con barra de cereales incluida).
El siguiente tramo era un senderito que se hacía fácil, aunque picaba para arriba. Tras tres horas de camino llegué a una loma y ahí escuché las primeras palabras de todo el día, pues no pude reprimir un ¡guau! cuando apareció Sierra Nevada al fondo, un espectáculo soberbio, sobre todo después de no haber visto más que mis pies durante horas.

(las fotos son cutrecillas, pues no llevé la cámara y me tuve que apañar con el móvil)
A partir de ese momento el sendero desaparecía más que aparecía, teniendo que bordear algún pequeño barranco, cruzar entre montes, atravesar pequeños pinares, e incluso un esbozo de arroyo.
A medida que La Maroma se aproximaba la vegatación iba desapareciendo y las rocas calizas abundando. Se notaba que por allí las heladas debáin ser intensas pues las rocas estaban cortadas abruptamente, e incluso había zonas de arena. Incluso en un momento dado dos grandes peñascos se alzaron ante mí con unas formas que me recordaron al planeta Kripton.
El último tramo había que tomárselo con calma, una pendiente considerable llena de rocas, sin más vegetación que unas pequeñas flores rosa que tienen los cojones de salir en esas condiciones.
A las tres horas y 45 minutos coroné la La Maroma, presidida por úna columna con un cartel que indica que aquello es un punto geodésico, y que quién lo rompa lo paga (decía que estaba protegido por la ley y blablaba).
La cumbre es una meseta que permite pasear en todos los sentidos, divisándose tanto Sierra Nevada como Málaga y la Costa. En esa meseta había pequeños corrales que los montañeros hacen con piedras para resguardarse, pues a pesar de que el día era magnífico el viento soplaba bien fresco (no me quiero ni imaginar cómo es aquello cuando hiela).

Me comí el bocata, un par de plátanos, disfruté del paisaje, del paisanaje (árriba me encontré con gente que venían de distintas direcciones) y del compadreo que hay entre los camperos (me encanta que la gente salude con una sonrisa como diciendo: "estamos jodidos pero contentos".
La bajada fue rápida, un par de horas y media en las que agradecí múltiples veces a los que dejan montones de piedras para señalar el camino, pues perdí el sendero unas cuantas veces.
A medida que bajaba me iba encontrando con más gente, y en el tramo final ya ni les saludaba pues la élite de los camperos quedó arriba mientras la plebe de domingueros daban vueltas por el carril de abajo y por la zona de merenderos, que a esa hora estaba atestada de gente.
Al final la experiencia fue magnífica, sobre todo las horas de camino solitario bajo una temperatura excelente. Desde luego no fue tan intensa como la del Torrecilla, pero la ventaja es que las consecuencias tampoco fueron tan catastróficas.
Los días anteriores preparé todo con mimo, planificando horarios y recorridos. Además en esta ocasión todo sería más fácil, pues el trayecto en coche es de una hora escasa (lo peor del senderismo es llegar en coche hasta el punto de partida) y la climatología era muy favorable (día caluroso, muy lejos de las nieves del año anterior).
A las nueve en punto llegué al punto de partida: La zona recreativa de El Alcázar, en el pueblo de Alcaucín.
Armado con mi mochila, bebida abundante y los filetes preparados esa misma mañana empecé a ascender por una pista forestal. En la hora y media que me llevó llegar hasta el siguiente hito no encontré a nadie, sólo el rumor del viento y el sonido de los pájaros. Lo cierto es que hasta la cima (varias horas después) no tuve contacto humano, lo que hizo aún más gratificante e intensa la caminata.
Al final del carril se levantaba la Cuesta de las Víboras, el tramo más duro del recorrido que sube una ladera haciendo zigzag (tuve que hacer un par de paraditas con barra de cereales incluida).
El siguiente tramo era un senderito que se hacía fácil, aunque picaba para arriba. Tras tres horas de camino llegué a una loma y ahí escuché las primeras palabras de todo el día, pues no pude reprimir un ¡guau! cuando apareció Sierra Nevada al fondo, un espectáculo soberbio, sobre todo después de no haber visto más que mis pies durante horas.

(las fotos son cutrecillas, pues no llevé la cámara y me tuve que apañar con el móvil)
A partir de ese momento el sendero desaparecía más que aparecía, teniendo que bordear algún pequeño barranco, cruzar entre montes, atravesar pequeños pinares, e incluso un esbozo de arroyo.
A medida que La Maroma se aproximaba la vegatación iba desapareciendo y las rocas calizas abundando. Se notaba que por allí las heladas debáin ser intensas pues las rocas estaban cortadas abruptamente, e incluso había zonas de arena. Incluso en un momento dado dos grandes peñascos se alzaron ante mí con unas formas que me recordaron al planeta Kripton.
El último tramo había que tomárselo con calma, una pendiente considerable llena de rocas, sin más vegetación que unas pequeñas flores rosa que tienen los cojones de salir en esas condiciones.
A las tres horas y 45 minutos coroné la La Maroma, presidida por úna columna con un cartel que indica que aquello es un punto geodésico, y que quién lo rompa lo paga (decía que estaba protegido por la ley y blablaba).
La cumbre es una meseta que permite pasear en todos los sentidos, divisándose tanto Sierra Nevada como Málaga y la Costa. En esa meseta había pequeños corrales que los montañeros hacen con piedras para resguardarse, pues a pesar de que el día era magnífico el viento soplaba bien fresco (no me quiero ni imaginar cómo es aquello cuando hiela).

Me comí el bocata, un par de plátanos, disfruté del paisaje, del paisanaje (árriba me encontré con gente que venían de distintas direcciones) y del compadreo que hay entre los camperos (me encanta que la gente salude con una sonrisa como diciendo: "estamos jodidos pero contentos".
La bajada fue rápida, un par de horas y media en las que agradecí múltiples veces a los que dejan montones de piedras para señalar el camino, pues perdí el sendero unas cuantas veces.
A medida que bajaba me iba encontrando con más gente, y en el tramo final ya ni les saludaba pues la élite de los camperos quedó arriba mientras la plebe de domingueros daban vueltas por el carril de abajo y por la zona de merenderos, que a esa hora estaba atestada de gente.
Al final la experiencia fue magnífica, sobre todo las horas de camino solitario bajo una temperatura excelente. Desde luego no fue tan intensa como la del Torrecilla, pero la ventaja es que las consecuencias tampoco fueron tan catastróficas.
27.2.07
Pasar desapercibido
Cuando salen a la calle los famosos (los que lo son por haber hecho algo en la vida, de los otros no hablo) suelen intentar pasar desapercibidos.
Si son famosos de la farándula basta con no maquillarse, cambiarse el peinado o ponerse unas gafas de sol. Si son famosos por cuestiones no relativas a su imagen juegan con el hecho de que a veces es difícil reconocer a alguien fuera de su contexto.
Sin embargo, midiendo 216 cm de alto es difícil pasar desapercibido, se sea famoso o no.
Aconteció ayer que haciendo cola en una de las cajas del Carrefour vi a un sujeto enorme de alto que quería pagar cuatro botellas de suavizante, e inmediatamente pensé en que con esa altura debería dedicarse al baloncesto. Y efectivamente se dedicaba a ello.
En un momento en que se giró reconocí a un jugador del Unicaja (Daniel Gregg Santiago, me he documentado en la web) y al poco tiempo, mientras la cajera le pedía su firma para el pago con tarjeta (con tarjeta de débito, de Unicaja por supuesto) la persona que estaba delante de él en la cola le pedía un autógrafo.
Una vez pagó sus cuatro botellas de suavizante (Vernel, del transparente) se marchó tranquilamente perdiéndose entre la multitud... o eso supongo que intentaría.
Si son famosos de la farándula basta con no maquillarse, cambiarse el peinado o ponerse unas gafas de sol. Si son famosos por cuestiones no relativas a su imagen juegan con el hecho de que a veces es difícil reconocer a alguien fuera de su contexto.
Sin embargo, midiendo 216 cm de alto es difícil pasar desapercibido, se sea famoso o no.
Aconteció ayer que haciendo cola en una de las cajas del Carrefour vi a un sujeto enorme de alto que quería pagar cuatro botellas de suavizante, e inmediatamente pensé en que con esa altura debería dedicarse al baloncesto. Y efectivamente se dedicaba a ello.
En un momento en que se giró reconocí a un jugador del Unicaja (Daniel Gregg Santiago, me he documentado en la web) y al poco tiempo, mientras la cajera le pedía su firma para el pago con tarjeta (con tarjeta de débito, de Unicaja por supuesto) la persona que estaba delante de él en la cola le pedía un autógrafo.
Una vez pagó sus cuatro botellas de suavizante (Vernel, del transparente) se marchó tranquilamente perdiéndose entre la multitud... o eso supongo que intentaría.
23.2.07
Cine con compromiso
Tradicionalmente las películas comprometidas con las injusticias mundiales suelen quedar en círculos restringidos, o ser producciones de poca monta, documentales aparte. En el mejor de los casos los temas se tratan frívolamente o con poco rigor. Sin embargo, en los últimos años algunas superproducciones me han sorprendido por mostrar las miserias del mundo, cómo los que ocupan posiciones dominantes sólo sólo buscan mantenerse en esa situación sin importar el precio que haya que pagar.
Como muestra sirvan estos cuatro ejemplos:
"El Jardinero Fiel" presenta un aparente dilema ético, que lo sería si su trasfondo no fuera económico: Las multinacionales farmacéuticas usan a africanos sin esperanza como cobayas de nuevos medicamentos, dándoles alguna remota posibilidad de alargar sus vidas. El único punto en el que flaquea es el hecho de ser una historia totalmente inventada y con poca base documental, pero ilustra el abuso que se puede hacer de los que no tienen voz para quejarse.

"El señor de la guerra" está contado en un tono admisible por los estándares de la industria cinematográfica, un producto para entretener, pero las cuatro verdades que muestra son mucho más terroríficas de lo que aparentan: el negocio de armas, hoy en día, es un negocio como otro cualquiera. Se mustra el negocio legal y el ilegal, pero ¿tiene sentido hablar de legalidad en este caso?

"Syriana" es enrevesada, también ficción, pero muestra como el poder extiende sus tentáculos para que nada pueda hacerle sombra, incluso actuando de forma chapucera, con errores, pero finalmente dejando claro lo que se puede y lo que no se puede transgredir. Una de esas películas imprescindibles, da igual perderse en la trama, el mensaje no deja lugar a dudas

"Hotel Rwuanda". No hay comentarios para describir esta película, pues no hay ficción en ella. Se muestran la violencia de la impotencia y la violencia, aún más salvaje, de la indiferencia. Brutal, como fueron los hechos que cuentan, pero es una película que debería ponerse en todos los institutos, no sé si en clase de ética, religión o matemáticas, pero es obligatorio abrir los ojso a lo que cuenta, aunque difícilmente se puedan abrir dos veces. Y es que muestra las miserias del ser humano y de la sociedad claramente, quizás demasiado como para poder digerirlas.
Como muestra sirvan estos cuatro ejemplos:
"El Jardinero Fiel" presenta un aparente dilema ético, que lo sería si su trasfondo no fuera económico: Las multinacionales farmacéuticas usan a africanos sin esperanza como cobayas de nuevos medicamentos, dándoles alguna remota posibilidad de alargar sus vidas. El único punto en el que flaquea es el hecho de ser una historia totalmente inventada y con poca base documental, pero ilustra el abuso que se puede hacer de los que no tienen voz para quejarse.

"El señor de la guerra" está contado en un tono admisible por los estándares de la industria cinematográfica, un producto para entretener, pero las cuatro verdades que muestra son mucho más terroríficas de lo que aparentan: el negocio de armas, hoy en día, es un negocio como otro cualquiera. Se mustra el negocio legal y el ilegal, pero ¿tiene sentido hablar de legalidad en este caso?

"Syriana" es enrevesada, también ficción, pero muestra como el poder extiende sus tentáculos para que nada pueda hacerle sombra, incluso actuando de forma chapucera, con errores, pero finalmente dejando claro lo que se puede y lo que no se puede transgredir. Una de esas películas imprescindibles, da igual perderse en la trama, el mensaje no deja lugar a dudas

"Hotel Rwuanda". No hay comentarios para describir esta película, pues no hay ficción en ella. Se muestran la violencia de la impotencia y la violencia, aún más salvaje, de la indiferencia. Brutal, como fueron los hechos que cuentan, pero es una película que debería ponerse en todos los institutos, no sé si en clase de ética, religión o matemáticas, pero es obligatorio abrir los ojso a lo que cuenta, aunque difícilmente se puedan abrir dos veces. Y es que muestra las miserias del ser humano y de la sociedad claramente, quizás demasiado como para poder digerirlas.
16.2.07
Buscando el estándar
Cuando se trabaja en industria, tecnologías de la información, construcción... siempre nos encontramos con que hay una serie de organismos que intentan estandarizar y homologar todo lo que rodea a esos trabajos.
Las AENOR, ISO, ANSI... sacan enormes documentos (la mayor parte de ellos infumables y casi incomprensibles) para justificar sus trabajos, que en la mayor parte de los casos son en balde (los fabricantes a veces no tienen el mismo criterio).
El caso es que me pregunto yo qué norma es la que regirá el diámetro de los desagües de los fregaderos, pues allá donde se compre un tapón de goma para un fregadero siempre coincidirá con el tamaño de cualquier fregadero, y dada la cantidad de tapones y fregaderos existentes dudo yo que este fenómeno se produzca por casualidad.
Sin embargo el ancho de la cerradura de un buzón no es estándar. Hasta tres veces tuve que cambiar la cerradura en la ferretería para dar con el diámetro exacto de la mía.
Misterios que tiene la vida.
Las AENOR, ISO, ANSI... sacan enormes documentos (la mayor parte de ellos infumables y casi incomprensibles) para justificar sus trabajos, que en la mayor parte de los casos son en balde (los fabricantes a veces no tienen el mismo criterio).
El caso es que me pregunto yo qué norma es la que regirá el diámetro de los desagües de los fregaderos, pues allá donde se compre un tapón de goma para un fregadero siempre coincidirá con el tamaño de cualquier fregadero, y dada la cantidad de tapones y fregaderos existentes dudo yo que este fenómeno se produzca por casualidad.
Sin embargo el ancho de la cerradura de un buzón no es estándar. Hasta tres veces tuve que cambiar la cerradura en la ferretería para dar con el diámetro exacto de la mía.
Misterios que tiene la vida.
9.2.07
El idioma secreto de los niños
A los niños, una vez que dominan el lenguaje, les gusta crear sus propios códigos y jergas para comunicarse con otros niños en su "lengua secreta". Este juego se disfruta más cuando hay gente delante, de tal forma que dejan constancia de su elitismo al ser de los pocos elegidos que son capaz de descifrar sus mensajes.
Es curiosa ver la reacción cuando se dan estos juegos, pues al principio hablan muy serios y luego empiezan a compartir sonrisas de complicidad.
Pues de igual forma que los niños los super profesionales con traje, corbata y PDA (ahora Blackberry) les gusta de hacer gala en público de su particular jerga de verborrea sin contenido. Cuando se van animando empiezan a impostar la voz y a medida que las palabras salen de su boca mueven sus manos como intentando expresar que aquello que dicen es de vital importancia para la humanidad. En lugar de sonrisas los interlocutores ponen cara de estar resolviendo los problemas de la humanidad y parece que el goce que les produce aumenta a medida que crece el ratio de palabras por mensaje a transmitir.
Y me pregunto yo: ¿será que en los master para super ejecupijos (si no lo son se vuelven así con el título) se imparte una asignatura de verborrea avanzada, o será que la Blackberry tiene efectos secundarios sobre la zona del cerebro que rige el habla?
Es curiosa ver la reacción cuando se dan estos juegos, pues al principio hablan muy serios y luego empiezan a compartir sonrisas de complicidad.
Pues de igual forma que los niños los super profesionales con traje, corbata y PDA (ahora Blackberry) les gusta de hacer gala en público de su particular jerga de verborrea sin contenido. Cuando se van animando empiezan a impostar la voz y a medida que las palabras salen de su boca mueven sus manos como intentando expresar que aquello que dicen es de vital importancia para la humanidad. En lugar de sonrisas los interlocutores ponen cara de estar resolviendo los problemas de la humanidad y parece que el goce que les produce aumenta a medida que crece el ratio de palabras por mensaje a transmitir.
Y me pregunto yo: ¿será que en los master para super ejecupijos (si no lo son se vuelven así con el título) se imparte una asignatura de verborrea avanzada, o será que la Blackberry tiene efectos secundarios sobre la zona del cerebro que rige el habla?
7.2.07
Cuesta de enero
Hace unos días fuimos a hacer la compra al centro comercial, y nos extrañó profundamente que en el parking hubiera tanto espacio libre (normalmente está de bote en bote).
A la hora de pagar había varias cajeras disponibles, sin colas ni esperas.
El día en cuestión fue el 30 de enero... parece que sigue vivo el tópico de la cuesta de enero.
A la hora de pagar había varias cajeras disponibles, sin colas ni esperas.
El día en cuestión fue el 30 de enero... parece que sigue vivo el tópico de la cuesta de enero.
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