10.1.10

Fiebre repentina

Este fin de semana Ulises ha estado derrochando la energía habitual, y a pesar del frío que hacía ayer tuvimos que salir a los columpios un rato y a dar un buen paseo. Hoy la natación ha ido bastante bien, una buena siesta y una tarde de juegos con sus tíos.

Sin embargo al final de la tarde se ha acercado al sofá a descansar... ¿a descansar?

Ulises tiene dos modos: on y off, no hay término medio, por eso resultó bastante sospechoso que estuviera conmigo sentado tranquilo en el sofá cuando apenas eran las siete de la tarde.

Al los pocos minutos vimos como se le cerraban los ojos y parecía extrañamente cansado. Como le tenemos abrigado estaba algo caliente, pero nada sospecho. Sin embargo el termómetro nos ha dado la explicación del porqué de su "descanso": 37'8º

Le hemos dado la cena y se ha dormido enseguida, aunque está algo molesto por esta fiebre repentina. Esperaremos que el Apiretal cumpla con su deber y mañana ya esté de nuevo en plena actividad.


Actualización: Pues sí, el Apiretal ha hecho efecto y Ulises está como una moto. Se ha levantado y está quemando toda la energía que antes no consumió.

9.1.10

Viajando en coche

Una de las mayores dudas que se tienen preparando las vacaciones es cómo le sentará a Ulises un viaje en coche de más de ocho horas, sobre todo pensando en la actividad que derrocha normalmente.

Sin embargo contamos con que el coche causa somnolencia a Ulises, con lo que si no ha dormido siesta, por poner un caso, basta con arrancar el coche para que caiga dormido.

En esta ocasión también contábamos con un regalo de Papá Noel adelantado: un DVD para el coche. En caso que Ulises se quejara un poco le poníamos algo del Club Disney o Winnie de Poo, el cual por cierto ha sido todo un descubrimiento para Ulises. Y en caso de emergencia un "non-stop" de los cantajuegos nunca falla.

Con estos apoyos y la disposición de parar las veces que fueran necesarias hicimos tanto el viaje de ida y el de vuelta, y lo cierto es que todo fue como la seda. Incluso en el viaje de ida mamá estuvo un buen trecho en el asiento delantero, dejando a Ulises solo a trás.

Ya son varias las veces que hemos hecho el trayecto con Ulises, haciendo combinaciones con el tren, sin embargo para la próxima ya no queda duda que Ulises puede afrontar el viaje en coche... la pega es que para la próxima habrá que contar con la opinión de un cuarto, pero para escucharle aún habrá que esperar.

8.1.10

Empañando los cristales

Ciertamente alguna vez habíamos jugando a empañar con vaho el espejo de casa, pero Ulises no solía mostrar mucho entusiasmo. Sin embargo el frío exterior del que resguarda una ventana sí que le llamó la atención.

Eché una bocanada de vaho a la ventana y Ulises se me quedó mirando. Repetí la operación y despertó su interés de tal forma que con su mano me giró la cara para que volviera a repetirlo. Una vez conocido el mecanismo procedió él a intentar lo mismo, aunque aproximándose al cristal de tal manera que casi lo llegaba a besar.

El juego de empañar los cristales le ha gustado mucho estas navidades, prestándose a jugarlo con cualquiera que le acercara al cristal.

La única pega es que en alguna ocasión también intentaba abrir la ventana, y si le ayudaba a conseguirlo se volvía loco por intentar salir fuera, a pesar del frío que se colaba por la rendija.

7.1.10

Protegerse del frío

Dado que Ulises nació en septiembre, no había tenido ocasión de pasear en un lugar frío, pues su primer invierno lo pasó recogido en casa o saliendo brevemente arropado por mantas en el carrito.

Sin embargo estas vacaciones tocaba caminar y sentir los escasos dos o tres grados en la cara. Los trayectos siempre eran cortos, pero aún así había que prepararse para la ocasión.

Abrigar la parte superior del cuerpo no tenía problemas, pero donde habitualmente residimos no se estila protegerse mucho el tren inferior, así que nos tuvimos que hacer con unos leotardos, que combinados con el body y unos buenos calcetines conformaban la primera capa de protección contra el frío:



A continuación un pantalón, zapatillas , jersey, polar, chaleco de abrigo, gorro y guantes, y listo para ir a visitar a su tía:

6.1.10

Unas palabras por navidad

No puedo quitarme la impresión que es en vacaciones cuando más avances hace Ulises, quizás sea la salida de la rutina o el contacto con personas distintas. El caso es que la lista es larga, si bien destacaría cómo está empezando a pronunciar sus primeras palabras con sentido y, sobre todo, la variedad de palabras initeligibles que no cesa de pronunciar ("tana, tana, tanta").

Y es que habla por los codos, mostrando en alguna ocasión frustración por no hacerse entender. Incluso habló conmigo por teléfono, proporcionando tal aluvión de información que no pude más que decirle que lo charlaríamos en persona.

Aunque no forme parte del vocabulario (o quizás sí) en su comunicación también es importante haber aprendido a señalar con el dedo, aunque sólo lo hace a corta distancia y para referirse a "eto" (esto).

Entre las palabras ya dominadas está "gua", que la utiliza cada vez que vez un perro, sea real o dibujado. También está "pi" para referirse a los pájaros que hay en casa de los abuelos (pájaros referidos como "pipis").

Entre las novedades navideñas están "bu" (luz), "oto" (otro), "ai" (Charly), "yata" (ya está)... y seguro que alguna más que aún no identificamos.

Mañana ya terminan las vacaciones, Ulises vuelve a la guardería, pero ya ha pillado carerrilla y a buen seguro que se acelerará la adquisición de vocabulario.

22.12.09

Vacaciones

Tenemos la casa que no hay por donde cojerla, todo por enmedio preparando el equipaje para que Ulises vuelva al sitio donde dio sus primeros pasos, y aunque el clima no permitirá que pase mucho tiempo en la calle seguro que el calor humano le estimula igualmente.

El trayecto será largo, así que vamos bien equipados con música, películas y mucha paciencia, y es que aunque sean pocos días seguro que merecerá la pena.

21.12.09

Creando miedos

Una de las cosas que vamos adquiriendo mientras crecemos son los miedos. Supongo que habrá una propensión de nacimiento, pero parece que el miedo psicológico es adquirido, pero ¿de dónde?

Desde hace unas semanas Ulises ha empezado a manifestar cierto miedo ante algunas situaciones sin motivo aparente.

Lo que más le ha asustado es la aspiradora. La primera vez que la vio se acercó a ella con la curiosidad habitual, pero en cuanto la puse en marcha y escuchó el ruido salió despavorido a los brazos de mamá, y allí permaneció acurrucado hasta que la apagué. Tuvo una reacción similar un día que le quité la tapa al ordenador y al encenderlo escuchó todos los ventiladores en marcha. Se ve que ese ruido de aire a presión no le gusta mucho.

Pero más extraño es el miedo a la oscuridad, pues nunca lo había manifestado hasta hace poco. De hecho en ocasiones jugamos a que él cierra la puerta para luego abrirla, pero de repente se notó incómodo al quedarse a oscuras. Por fortuna no le entra el pánico como con la aspiradora, y no tiene problemas en dormir a oscuras.

Este miedo a la oscuridad tiene sus ventajas, pues si quiero que salga de una habitación no tengo más que apagar la luz, cuando antes la única forma de sacarle era cogiéndole en brazos.

Supongo que es natural que desarrolle estos miedos, aunque de alguna forma me gustaría poder influir en que no los hiciera crecer.

18.12.09

Bacterias controladas

Al final no ha sido un día, han sido dos. Los antibióticos han hecho efecto y Ulises ya está corriendo por los pasillos y volcando con estruendo la bolsa de piezas de Lego.

El único problema que queda es poder respirar bien con la nariz taponada, lo que hace que las noches sigan teniendo multitud de interrupciones. Eso y ser capaz de inmovilizar a Ulises para que aspire el Ventolín, aunque como dice nuestra asesora médica particular "si llora lo aspira mejor". Pues sí, llora, y vaya cómo llora por su libertad de movimientos.

Por cierto, está fuerte el bicho... eso o yo necesito unas clases de judo para aprender a hacer inmovilizaciones.

17.12.09

En tratamiento

Esta vez no ha sido cosa de un día, la bronquitis parece que lleva su tiempo y su tratamiento: amixicilina para las bacterias, apiretal para la fiebre y un inhalador (aplicado con un costoso "aerochamber") para salir del paso.

Como complemento le damos suero, pues los mocos van para dentro (intentar sacárselos es una odisea), y eso acaba provocando vómitos.

Esta tarde nueva visita a la pediatra, a ver si la cosa evoluciona bien.

16.12.09

Bronquitis

En esta ocasión no ha sido un catarro fugaz, el diagnóstico es de bronquitis.

Ayer Ulises pasó el día dormitando, por la tarde estuvimos viendo videoclips durante horas (desde Dartacán hasta Kiss, un variadito), luego un baño entre llantos y fiebre (hasta 38), cena a duras penas y un duermevela por la noche en la que se alternaba la fiebre con una sudoración desmesurada. Para evitar que Ulises se enfríe hemos dormido los tres en la cama, y en ocasiones era como meter una estufa entre las sábanas.

Esta mañana sigue débil y lloroso, en espera de que le prescriban tratamiento médico.

Ponerse enfermo es algo normal, pero tras ver la energía que derrocha el bicho da penita ver cómo quiere intentar levantarse para jugar y a los pocos segundos vuelve para apoyar su cabeza en el sofá. Esperemos que se pase pronto.