15.2.10

Un bicho encantador... aunque madrugador

Supongo que Ulises está llegando poco a poco a esa edad que se dice que los niños son encantadores. Tienen que salir de bebés, para poder tener su autonomía y personalidad, pero no crecer demasia ado como para que despunten ideas independentistas.

El caso es que Ulises empieza a entender cosas (otra cosa es que haga caso), intenta decir cosas, incluso llega a cogerte de la mano para llevarte a algún sitio que quiera. Especialmente este fin de semana ha estado encantador, jugando tranquilo él solo durante bastante tiempo, charlando...

El único pero que tiene es que a pesar de acostarse un poco más tarde de lo habitual se despierta a las 6:30h, y a esa hora todavía no tenemos en marcha las baterías (lo justo para cumplir con las obligaciones profesionales).

Lo cierto es que la siesta se ha desmadrado un poco, pues ayer (tute de natación) durmió la friolera de cuatro horas de siesta, y hoy un par pero muy tardías (después de merendar). Así que mejor me voy a hacerle compañía pues me sospecho que mañana no volverá a hacer falta el despertador, Ulises ya se encarga... como digo, un encanto :P

13.2.10

Carnaval

Ulises ha tenido la escasa fortuna de tener unos padres poco dados a fiestas y celebraciones, pero al menos conscientes que no hay que privarle de disfrutar de las tradiciones que marca el calendario (luego que de mayor el decida si le apetece o no ser como sus padres).

Y el calendario ahora marca carnaval, así que había que poner algunos medios para que lo celebrara adecuadamente:


En febrero, además del carnaval, también so típicos los resfriados y catarros, lo que también se aprecia en el detalle de la foto (había que elegir entre la cámara o los kleenex para la ocasión).

11.2.10

Escalada de silla

Aunque el desarrollo motor se manifiesta inicialmente con el desplazamiento horizontal no llega a su culmen hasta que se domina el desplazamiento vertical. De hecho saltar es una de las últimas cosas que hacen los bebés.

En esa fase Ulises ya escalaba muebles bajos o se subía al sofá, pero poco a poco los riesgos aumentan pues ya ha aprendido a subirse a las sillas.

El procedimiento consiste en echar el cuerpo encima de la sila, agarrarse por un extremo y con la fuerza de los brazos ir subiendo las piernas. Al final Ulises es capaz de sentarse perfectamente, pero en el camino más de una vez da la impresión de que la cosa puede acabar con un descenso bruso al suelo.

Si al menos se quedara sentado... pero es que continúa hasta ponerse de pie en la silla, momento en que él mismo pronuncia un sonoro "¡no!" mientras agita su dedo índice de lado a lado y frunce el ceño.

10.2.10

El baile de Pocoyo

A veces Ulises se acerca al iPod y pide que le pongamos música, y a poco que suene algo que le guste se pone a bailar.

Hemos intentado grabarle alguna vez, pero en cuanto ve la cámara se dirige a ella y para su actuación. Sin embargo su baile es muy parecido al de "Kokooo" (Pocoyo), quizás porque el baile de éste está hecho a semejanza del de los niños pequeños, pues no sé yo de donde habrá sacado Ulises esos pasos de baile.

Así que a falta del original nos conformaremos con la copia:

9.2.10

Pies grandes

Pies, manos, piernas... podría ser cualquier parte del cuerpo, pero ha sido cuando le he quitado los calcetines a Ulises cuando he visto lo grandes que tiene los pies.

Al estar todos los días con él se podría pensar que no se ven los cambios, pero de repente me he dado cuenta cómo ha crecido Ulises.

Hace un par de semanas no alcanzaba al mando del aire acondicionado que estaba pegado al mueble del despacho así como tampoco alcanzaba al picaporte de la puerta de casa, pero hoy ya lo hace sobrado.

Cuando duerme y está echado veo que ya no es el bebé de hace año y medio, sobre todo lo noto cuando le tengo que llevar en brazos a la cuna, pues el peso se ha incrementado proporcionalmente con el tamaño.

8.2.10

Problemas de comunicación

Llego a casa y Ulises me empieza a contar su día. Intercalo alguna palabra y sigue contando, pues cuando la única función que usa es la enunciativa es suficiente con un pequeño feed-back.

Sin embargo ayer por la tarde Ulises estaba pidiendo algo, y ante la falta de respuesta insistía en ello hasta la desesperación. Por desgracia el nivel de comprensión de papá y mamá no está al nivel del vocabulario de Ulises, con lo que pasó el día sin que supiéramos que quería Ulises.

Pero vamos aprendiendo a decir palabras como nata (galletas), tana (pan) o bata (boca).

5.2.10

Tirando el pañal

La rutina de cambiar el pañal lleva siendo similar desde que Ulises nació, aunque indudablemente con mayor dificultad ahora pues hay que esquivar unas patadas que ya no son inocuas.

La actividad de Ulises en el proceso se limita (o debería limitarse) a estarse quieto, sin embargo ayer tomó parte en el asunto, pues cuando mamá lo bajó del cambiador Ulises cogió su pañal del sofá donde previamente lo había dejado mamá, se lo llevó a la cocina y esperó a que mamá abriera la puerta del cubo de la basura para dejar allí el pañal sucio.

¡¡¡ Espectacular !!!!

Lástima que no pude asistir al evento. Se nota como el cerebro de Ulises ya es capaz de desarrollar secuencias más allá de las meramente repetitivas.

4.2.10

Quitarse el babero

El babero nunca fue santo de la devoción de Ulises, pero habitualmente lo lleva con indiferencia.

Pero como todo evoluciona Ulises admite el babero mientras tiene hambre o está comiendo, cuando él considera que ha terminado tira del extremo del lazo, lo desata y se lo quita.

En cualquier caso suele pasar que se lo quita no porque no quiera comer más, sino porque se aburre comiendo. Entiendo que esperar a que te metan cucharadas mientras estás atado debe cansar, pero la alternativa de dejarle comer a él solo equivale a meter la casa en un túnel de lavado, sin garantías de que realmente Ulises haya comido.

2.2.10

Vacuna de los 15 meses

Ya casi nos habíamos olvidado de las vacunas. Al principio eran el pan nuestro de cada día, pero desde hace muchos meses ya no teníamos que preocuparnos.

Sin embargo ya tocaba, y hoy le han pinchado a Ulises por tres sitios distintos para vacunarle de polio, difteria, tétanos, tosferina, paperas, sarampión, rubeola, meningococo C e hib (que no sé que es, pero suena raro).

Ulises se ha portado como un campeón y apenas se ha quejado unos segundos al ver venir el tercer pinchazo.

Ahora que lo pienso, al final nos quedó la duda de si vacunarle o no contra la varicela, que no es que sea peligrosa, pero aún la recuerdo y no es plato de gusto.

1.2.10

Cuestión de carácter

El viernes Ulises llegó a casa con un par de arañazos nuevos, y en esta ocasión no era suyos, sino que fueron realizados por una compañera de la guardería que, a su vez, también llegó a su casa con un par de arañazos de Ulises.

El motivo de la disputa fue un juguete al que acudieron los dos al mismo tiempo, y es que Ulises tiene claro que nadie le toque los juguetes.

Poco a poco se está viendo que Ulises está desarrollando su propio carácter. No veo preocupante esas disputas o las rabietas, simplemente tiene un carácter fuerte, pero a la vez le gusta divertirse y los malos modos le duran muy poco, aunque las caras serias son bastante frecuentes.

Repito que sin ser preocupante me lo tomo como un primer toque de atención, pues aunque Ulises desarrolle su propia personalidad es incuestionable que en gran parte actúa por imitación. Lo de las rabietas es de cosecha propia (ahí poco podemos hacer) pero las caras serias son copia de cuando le decimos "no" por haber hecho algo indebido (normalmente algo con cierto riesgo de caída).

Dicho de otra forma, esto se complica.