24.2.06

El rey de la mecánica

Ayer fue un día importante, pues realicé dos tareas que, como ya nos vamos acostumbrando, fueron de vital importancia para la humanidad.

La primera surgió cuando la noche anterior se fundió una luz del coche, así que ayer por la tarde me decidí a abrir el capó descubriendo (¡o sopresa!) que allí no había un equipo de enanos pedaleando.

Repuesto de mi sorpresa busqué la posición del faro y vi una caja con dos sujecciones que se abría con un clic: clic... ¡se abrió! (hágase aquí la ola). A ver, a ver... otro resorte que sujeta la bombilla: clic ¡ups! se me ha caído el resorte, bueno lo cojo y la veré que hago con él.

Saco la bombilla de su conector y compruebo, tras unos segundos de incertidumbre, que en el kit de emergencia que venía con el coche cuando lo compré hay una caja de bombillas, un total de cinco o seis de distintas formas y colores, siendo una de ellas muy similar a la que acabo de sacar (aunque más limpia).

Meto la bombilla nueva en el conector, pongo el artilugio dentro del faro y no tengo ni idea cómo se monta el resorte que hacía clic... buah! típica pieza que sobra, se ve que los procesos de optimización del software aún no han llegado a la industria automovilística (menos mal) :-P

Dejo el resorte por ahí colgando, pongo la caja protectora, cierro las sujecciones y ¡voilá! Se hizo la luz.

Luego me fijo que el otro faro no tiene a la vista la caja de protección y no tengo ni idea de qué hubiera tenido que hacer si hubiera sido ese el faro fundido. Como son demasiados "hubiera" dejo correr la duda que ya intentaré dar respuesta cuando surja el problema. Por Murphy será en el peor momento posible, pero tampoco voy a resolver de una tacada todos los misterios de la humanidad, máxime cuando ya puedo otorgarme el título de "Rey de la mecánica del automóvil": además de menear el coche para ver si se mueve el líquido limpia cristales he sido capaz de cambiar una bombilla optimizando el número de piezas (ya verás tú, ya verás tú).



La segunda hazaña del día no tiene tanta literatura, es numérica: 49:20.
Lo mejor es que se me antoja superable.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Has tenido suerte, en mi coche es imposible acceder a ninguna de las tapas de los faros sin hacer ejercicios dignos de contorsionista húngara.
Las bombillas de repuesto no coinciden con la bombilla fundida, ¿optimización de componentes?, y es muy fácil colocarlas al reves, con lo que no sólo no encajan bien (aunque lo parece) sino que además se funden antes.
Espero que hayas guardado el clip, te aseguro que te hará falta.
sigue así y terminarás sabiendo cuantos caballos tiene tu coche, incluso que medida de ruedas llevas.
Alguien más mayor, y por tanto más sabio, me dijo una vez ¿para qué aprender cosas nuevas si podemos seguir con lo que no sabemos?

Anónimo dijo...

Aunque la presión correcta de las ruedas de tu coche siempre será un misterio...

Elisabeta dijo...

La semana pasada lleve mi coche pq tenia las luces de freno fundidas y descubrí el misterioso y secreto lugar que se ha de accionar para poder abrir esos plasticos que dan acceso a las mismas...pero vamos q no me atreveré la próxima vez yo a cambiar nada.
Lo del 49:20 es un misterio para mi...no quiero hacer elocubraciones...

Bachiller dijo...

Elisabeta, lo del 49:20 era mi reto deportivo para este año: hacer 10 Km en 50 minutos. Sin embargo he de ir pensando en nuevos retos pues el record está superado.