13.12.04

Los increíbles

Como un niño con la boca abierta gocé ayer hora y pico de la última película de Pixar: "Los increíbles". Aunque lo cierto es que en la sala del cine no había muchos niños y en la fila en la que nos sentamos estábamos tres parejas de edad similar (taitaintos).

Además del merecido homenaje que supone este post (no ha influido en mi objetividad los miles de euros que Disney ha ingresado en mi cuenta :-P ), anoto una reflexión sobre la calidad de las películas de estreno.

Salí del cine preguntádome "¿cómo es que esta gente de Pixar atinan el 100% de las veces?". Todas sus películas, hasta el corto del flexo, son magníficas... ¿no será que simplemente se han propuesto hacer las cosas bien?

Y si comparamos este trabajo con los que cada viernes aparecen en la cartelera ya se sale del ranking, principalmente por los bodrios que circulan por ahí.

Personalmente he dejado de ir al cine a no ser que vaya a tiro fijo (o que no tenga nada mejor que hacer) y la lástima es que entre tanta tontería a veces dejas pasar cosas interesantes que duran un suspiro en cartelera.

En esa misma línea se pueden dejar pasar oportunidades en la vida, pues hacer las cosas bien, con calidad, no es el estilo de la mayoría, con lo que lo habitual es que ante cualquier novedad nos presentemos con un "¡Chapuza a la vista!".

La calidad es algo que ha quedado supeditado al dinero sin riesgo o a la conveniencia política. Me gustaría poder llegar a otra conclusión, pero mientras alguien me convenza de lo contrario en lugar del traje de Míster Increíble seguiré vistiendo el mono de trabajo de chapucillas.

1 comentario:

Elisabeta dijo...

Deje de ver pelis en el cine de dibujos cuando mis hijos empezaron a autonomizarse yendo con sus amigos,pero tomo nota de tu opinión de la peli "por si acaso". Besitos